Las mujeres invidentes, de las que hay grandes heroínas en la historia, como lo fue Hellen Keller, que son mujeres valiosas que han aceptado el reto que les impuso la vida de demostrar sus capacidades, talentos y competir en igualdad con el varón ciego son ejemplo de que cuando se quieren lograr las metas la perseverancia, el empeño y el entusiasmo ayudan a superar todas las barreras que hallan en su camino.
En los términos anteriores se expresó Elodia Muñoz, Coordinadora de la Comisión de Mujeres Ciegas de Panamá, grupo de féminas que en días pasados celebró un convivio para conmemorar el Día Internacional de la Mujer, compartir experiencias, fortalecerse, reconocer aportes y motivarse a continuar superándose.
La integración de esfuerzos es cada día más importante, señaló Elodia y varias de las demás mujeres que hicieron uso de la palabra. Mencionó entre las mujeres invidentes y videntes que han jugado un rol relevante en la sociedad a Juana de Arco, Micaela Batista, Rufina Alfaro, Clara González de Bheringer, Bella Rosa González, Bienvenida Ortega, Florisabel Paz, Esperanza de López.
La Coordinadora de la Comisión de Mujeres Ciegas de Panamá está convencida de que una cultura basada en la igualdad es posible siempre y cuando se trabaje con ahinco, sin discriminaciones y con un genuino interés de compartir con justicia todo lo bueno de la vida y en momentos difíciles también actuar como un ente monolítico.
"Que sepan las compañeras y vean en mí a un amiga y que vean a la Comisión como la mejor oportunidad que tenemos de luchar por nuestros objetivos, compartir nuestras ambiciones, deseos de superación y contribuir juntas a mejorar la idea que la sociedad pueda tener de nosotras".
La Comisión la integran alrededor de 35 mujeres invidentes y periódicamente efectúan diversas actividades encaminadas a buscar mejores opciones de desenvolverse sin mayores contratiempos en una sociedad en la que viven con desventaja, pero a la cual aspiran a integrarse cada vez más.