China debe industrializar su sector de comida rápida para competir con nuevas opciones como el pollo frito "a la Kentucky" o las hamburguesas de las multinacionales norteamericanas, afirmaron los expertos durante el Cuarto Concurso Culinario Nacionaue se celebra en Wuhan, capital de la provincia central china de Hubei.
Para ello es preciso adaptar los platos de la cocina tradicional china, ya que los estrictos requisitos que imponen las técnicas de preparación y los métodos de conservación han impedido que se desarrolle hasta ahora esta industria, opinaron algunos de los cocineros de mayor prestigio del país.
Los platos ganadores de la edición de este año fueron el pato lacado del restaurante "Quan Ju De" de Pekín, los panecillos rellenos y cocinados al vapor del establecimiento "Gou Bu Li" de Tianjin, ciudad vecina a la capital, y los fideos hechos a mano de Lanzhou (capital de la provincia noroccidental de Gansu).
Todos ellos son famosos en la cultura culinaria de este gigante asiático, donde según el proverbio "se come todo lo que vuela menos el avión, todo lo que tiene patas menos la mesa y todo lo que nada menos los barcos".
Cada región en China tiene sus propios gustos gastronómicos, como muestra el hecho de que en el oeste guste lo extremádamente picante, o en el sur lo dulce.
Junto a los platos vegetarianos o los propios de la población musulmana que habita el país, en China se distinguen siete escuelas que se corresponden en general con regiones, como la de Pekín, la de Shanghai y Hangzhou en el este; la de Shandong en el noreste, la de Sichuan en el oeste o la de Cantón en el sur.