Unos cigarros que llevan el nombre del gobernador Arnold Schwarzenegger se han convertido en bienes codiciados en el Capitolio estatal.
Quienes han recibido uno de los cigarros de manos del gobernador o agarraron uno del humidificador de puros que de vez en cuando Schwarzenegger deja abierto, los guardan como recuerdos o los regalan a amigos.