Toda la inquietud de un artista en plena experimentación de las texturas y las técnicas están expuestas en la más reciente serie pictórica del artista panameño, José Blas Petit, quien con la colección "Entremiradas" nos sumerge en una explosión de colorido, magia y belleza.
Su más de una treintena de obras expuestas a partir de este jueves en la Galería "Mery Palma" muestran principalmente miradas femeninas llenas de ilusión, de ternura, y por qué no decir, de amor.
"Entremiradas" se centra precisamente en esa "mirada de ave" que resalta en las pinturas de Petit y que son el punto de partida de sus obras, además de su sello particular. Y es que este tema ha sido manejado a través de varios años, no obstante, en esta ocasión han sido trabajados con mayor fuerza.
Para este artista, lo importante de este elemento radica en que la mirada del ser humano transmite el reflejo del alma de la persona, sus estados de ánimo.
No obstante, advierte que su trabajo es básicamente transformar una realidad en otra realidad.
Al igual que los poetas y compositores manifiestan sus vivencias, en el caso de Petit, él refleja lo mismo a su manera... recuerdos, vivencias familiares, todo su entorno físico.
"Me gusta la naturaleza, los jardines, la mujer fina, delicada y elegante... todo eso es lo que enmarco con mucho colorido, trazos libres y sin olvidar a la naturaleza".
Lo más notorio es que en cada obra se refleja la inquietud del artista manifestada a través de la experimentación de los colores, las texturas y las técnicas, terminando muchas de ellas en un hermoso trabajo en "collage".
"No importa que sea un pedazo de madera, un pedazo de periódico o cartón, utilizo cualquier recurso tratando de lograr ese aspecto llamativo y exquisitez en los trazos".
Pero más interesante aún resulta el hecho de que estas obras combinan ese toque de figurativismo con la magia y el encanto, pero a su vez le añade la abstracción.
Sin embargo, no es esa abstracción cerrada que cuesta decodificar, y es que al artista no le gusta ese tipo de trabajos; le gusta que el espectador vea sus obras, las pueda decodificar y que sean agradables a la vista.