Variedades

Combata el estrés por uso y abuso del teléfono


A todos nos pasa: cuando logramos por fin sentarnos a trabajar en eso que tenemos pendiente desde hace un siglo, como decimos comúnmente, ¡suena el teléfono!
Regresamos a la casa después de un largo día de trabajo, ponemos algo de música suave y empezamos a relajarnos, cuando...¡suena el teléfono!
Llegó el anhelado fin de semana, al fin tendremos un poco de descanso, paz, relax, pero... ¡suena el teléfono! Tal ves estas escenas le son bien conocidas, pero seguramente usted no está consciente del grado de estrés al que nos pueden someter estas situaciones que se repiten todo el día y de manera que no podemos controlarlas sin que nos venza la tensión.
No se sienta culpable si algunas veces no atiende una llamada: nadie puede trabajar de manera eficiente si el teléfono, beeper, fax o el celular están interrumpiendo constantemente.
Aquí le damos algunos consejos sencillos que pueden ayudarle a trabajar y desempeñarse bien, sin que sus niveles de estrés pasen el límite de lo que es aconsejable.
No se ponga usted al servicio del teléfono... ponga el teléfono a su servicio. Aunque el teléfono sigue siendo el medio de comunicación por excelencia, su utilidad como medio de comunicación no debe ir de la mano de su capacidad para interrumpir y para ocasionar estrés.
Por supuesto que para adoptar medidas en cuando a si contestar o no sus llamadas, tendrá que tomar en consideración la posición que ocupa, pero siempre podrá aplicar estas ideas de alguna manera.
Reserve como mínimo una o dos horas al día en las que no estará disponible para contestar el teléfono. Si usa una contestadora automática, deje un mensaje que simplemente advierta las horas en las que estará disponible.
Dígale a su secretaria que sólo recibirá llamadas a ciertas horas del día, pero, por favor, que no diga que usted está en una reunión (esa excusa ya nadie se la cree); es mejor que informe que usted está en ese momento atendiendo otra llamada.
Si usa el teléfono celular en la oficina, apáguelo en esos momentos; si lo llaman, le dejarán un mensaje, y si no lo dejan, le quedará el número de la persona que llamó. Si no le queda ni lo uno ni lo otro, entonces no era importante.
Pero es necesario que usted venza el temor de no responder el teléfono, o la curiosidad de saber de qué se trata, dependiendo de su profesión (no es lo mismo un médico que atiende emergencias que un tapicero), de la posición que ocupe en su empresa y de las horas que elija para desconectarse.
Es importante que tenga claro que contestar el teléfono no es lo único que causa estrés: con escuchar el sonido de las llamadas es suficiente para distraernos y hacernos perder la concentración. Ponga en "off" o apagado el timbre del teléfono (el contestador automático responderá la llamada). Si no puede hacer esto, disminuya el volumen hasta el mínimo que le permita escuchar, dependiendo del ambiente de su trabajo.
Si tiene dos líneas de teléfono utilice una para recibir llamadas, (ésta es la que debe figurar en toda su papelería comercial o de presentación personal) y otra para hacerlas, así evitará perder llamadas mientras está en el teléfono ( la llamada en espera no es agradable para nadie). A menos que usted tenga una situación familiar de vida o muerte en un futuro cercano, las emergencias suceden muy pocas veces o nunca...saque el teléfono de su habitación si quiere dormir en paz.


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147054
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América