Ficha técnica
- ey! ey! ey! ey! ey!
- Título original: “Elysium” (Elysium / EE.UU. 2013)
- Guion y dirección: Neill Blomkamp
- Con: Matt Damon, Jodie Foster, Sharlto Copley, Diego Luna, William Fichtner, Wagner Moura y Alice Braga
- Fotografía: Trent Opaloch
- Música: Ryan Amon
- Edición: Julian Clarke y Lee Smith
- Diseño de producción: Philip Ivey
- Productora: Media Rights Capital, Sony Pictures Entertainment
- Duración: 109 minutos.
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Los años han pasado y la situación sigue igual. Sin embargo, después de estar una buena temporada en la cárcel, Max trabaja duramente en una fábrica dependiente de un multimillonario de “Elysium”, para conseguir un día la posibilidad de llegar al satélite: el sueño de todo terrícola.

Pero, no todo puede salir bien para él, que trabaja bajo condiciones de extrema presión y poca seguridad. Expuesto a una radiación casi mortal, le quedarán solo cinco días de vida, salvo que sea curado nada menos que en “Elysium”.
La trama, elaborada por Blomkamp, convierte al filme en una carrera de postas y acción, donde el submundo revolucionario ofrece a Max la posibilidad de cumplir su sueño que es ahora su única posibilidad de sobrevivir. En el medio habrá una historia de amor que lo motiva, militares y agentes encubiertos como Kruger (en la piel del inquietante Sharlto Copley, que se dio a conocer como protagonista en “Sector 9”), altos funcionarios en “Elysium”, como la fría y calculadora Delacourt (una Jodie Foster en un personaje que parece hecho para ella), y toda una trama político-social, hace resaltar lo mejor del director sudafricano.

Pese a todo lo expuesto en su segunda película con grandes estrellas de Hollywood, Blomkamp logró generar mayores dosis de acción con un gran presupuesto y desplegar todo un mundo de ciencia ficción, pero en el camino parece haber perdido algo que “Sector 9” tenía y del que “Elysium” carece, que sería una visión más cacera del conflicto y a su vez “creíble”, que entre tanta superestrella y presupuesto –con las presiones financieras que eso conlleva– lo termina llevando a un final demasiado convencional y hollywoodense, en la peor acepción del término.
Neill Blomkamp declaró: “la idea de llevar piedras, concreto, piscinas y todo lo que se requiere para construir estas mansiones en una estación espacial es una sátira. Y eso justamente refuerza el concepto central de la película”.