Un estudio de la Universidad de Auburn, Alabama (EE.UU.), analizó las dietas de 2.000 personas de 65 años o más y encontró que los que comían frecuentemente entre horas consumieron más calorías en una etapa de sus vidas en las que son susceptibles a pérdidas de peso y mala nutrición.
Mientras comer entre horas puede producir obesidad en los jóvenes, puede asegurar que los ancianos reciban más calorías, dijo Claire Zizza, profesora de nutrición.