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Cómo crear líderes: fás fácil de lo que imagina


Todo el mundo tiene la capacidad de ser líder en algún momento en su vida. Lo que sucede es que padres demasiado autoritarios o sobrepotectores impiden que el niño o la niña desarrolle ese potencial innato.
Tal es la convicción de la psicoterapeuta Lizeyca Villamil, quien insiste, asimismo, en que la mejor escuela es el hogar y que es al abrigo del calor filial que niños y niñas aprenden a lograr un balance que les evita caer en el libertinaje o irse al otro extremo de carecer de confianza en sí mismos/as y desarrollar el complejo de "patito feo" o "no sirvo para nada".
Para ayudar a padres y madres de familia a que actúen con tino y puedan servir de guías y monitores del desarrollo del liderazgo infantil, ella hace algunas observaciones.
Es importante, dice, enseñarles a los/las niños/as a conocer sus debilidades y fortalezas, porque así podrán percatarse de dónde tienen que hacer hincapié y cuáles talentos, virtudes u aptitudes pueden aportar al equipo, porque un líder suma aptitudes, valora a cada miembro y sabe que hay interdependencia. Trata de aprovechar lo mejor de cada persona y ponerlo a trabajar para el bienestar común.
En cuanto al punto anterior añade que al saber aquello que hace mejor o sus virtudes, y lo que más trabajo le cuesta o sus flaquezas, puede usar la ley de compensación para lograr sentirse cómodo/a y obtener a la par un balance.
El conocerse, bueno es recordar, también implica saber su origen y no avergozarse de sus raíces, raza, condición social o académica,etc.
Esencial es también que sus hijos/as vean que usted como buen líder sabe delegar funciones. No impone un patrón. Sugiere. Asigna responsabilidades y da libertad. Es decir, permite a cada uno/a cumplir su parte. A la manera de cada uno/a, de cara a lograr la meta. Al ritmo de cada cual. Por algo hay diferencias individuales.
Así que, nada de que pide a "Juanito" que haga alguna tarea y luego se lo pasa interrumpiéndole porque considera que usted la hace mejor. O lo que es peor, lo tilda de inepto, lento, etc.. Si hace esto lo que perderá es un colaborador, le bajará la autoestima y, a menos que cambie de estrategia, en el futuro "arará en el desierto".
Según la psicoterapeuta, es importante en su educación hacia el liderazgo, que desde la niñez sus hijos/as se atrevan a tomar riesgos: la vida está llena de ellos. Claro está que han de ser acordes con la edad, que no pongan en peligro la estima y la seguridad personal.
La toma de decisiones es otro aprendizaje necesario para caminar con paso firme hacia el liderazgo. Y, esto se puede promover desde la época del parvulario, cuando se le permite escoger la ropa que desea ponerse, los juguetes con los que desea jugar y a veces hasta la comida, siempre que se le presenten alternativas y se procure una dieta equilibrada.
Dos cosas de sustancial importancia son dejarle que se equivoque, que lo intente una y otra vez, porque esto le hace ser perseverante y a la par le enseña que la vida no es fácil, que casi todo es ensayo y error y que es de humanos equivocarse. Luego el triunfo o las conquistas saben mejor, es decir, se valora más aquello que más esfuerzo (tiempo, dinero...) demandó de nosotros.
Explica que si todo le sale fácil cuando tenga un fracaso por pequeño que sea podría convertirse para él/ella en un trauma. Dejarle que se equivoque, que fracase, sí, pero ayudarle a recuperarse de esos fracasos, hacerle saber que tiene un hombro donde puede recostarse para levantarse e intentarlo de nuevo.
Para ser líder hay también que tener claro que la identidad de cada individuo no depende tanto de lo que haga sino de lo que es, es decir, "si tuviera un fracaso no significa que él es un fracasado, significa que fracasó en lo que hizo", puntualiza la entrevistada.
Ella analiza también que sobreprotegerlo le hace más mal que bien y es como cortarle las alas antes de dejarle crecer y permitirle que aprenda a medir riesgos y crear planes de contingencia, que puede ir elaborándolos aunque sencillos basado en situaciones cotidianas, porque es un arte que le será de gran utilidad, ya que en la vida nada se da por sentado.
Es importante poner a los jóvenes a reflexionar sobre el alcance de su conducta y resaltarle la importancia de sopesar los pro y contra de la acción, la inacción y entre varias salidas, opciones o conductas.
Aprender acerca del trabajo en equipo, recalcó es clave cuando de liderazgo se habla, porque, un equipo depende de sus miembros para subsistir y cada uno es como un eslabón de una cadena, como cada órgano o parte del cuerpo humano que están entrelazadas y tienen funciones pero a la par actúan en conjunto para lograr objetivos comunes.
Hay otra serie de aspectos interesantes que tienen que ver con el ejemplo, la honestidad, el honrar la palabra, ayudarle a contar con valores permanentes, ser proactivo, tolerante, creativo también caben en la lista. Pero, finalmente, hay uno que ocupa un sitial importante y es que el niño debe aprender a ser sincero y sensible, porque aunque sea exigente, entiende las diferencias individuales, las respeta, las potencia al máximo y es capaz de aparte de cuerpo somos alma y corazón. Es decir, deja espacio para las emociones que, a la larga, son las que mueven el mundo.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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