“No lo miro desde el punto de vista del vestuario o el disfraz. Si me involucro en algo es porque encuentro cierta relación emocional con la historia. No tengo ambiciones por interpretar cierto personaje o estar en cierta clase de película, ni pienso en trabajar con un director específico. Solo tengo la ambición de ser útil en el proceso para contar una historia que se me cruza en el camino”.
¿Tampoco pensó en dirigir cine? “Es demasiado difícil. Toma demasiado tiempo y ni siquiera pagan bien. Pero tengo un enorme respeto por quienes dirigen cine. Tengo el mejor trabajo del mundo.
¿Podría decir lo mismo "A mí no me interesa el dinero, yo soy actor"? “No. Solo lo hago por el dinero. Y lo digo en el mejor sentido posible. Este es mi trabajo. No. Solo lo hago por el dinero. Y lo digo en el mejor sentido posible. Este es mi trabajo. No tengo ninguna otra fuente de ingresos. Esta es mi profesión y me pasé toda la vida cuidándola”.