Yo diría que el principio de todo es la comunicación. No se sienta incómodo o con timidez para conversar con ellos sobre este o cualquier otro tema que considere importante, y hágalo temprano y con frecuencia. No es necesario que usted sea un experto, todo lo que necesita es demostrarles cariño y una preocupación legítima por el bienestar y el futuro de ellos. Pero, ¿por qué los niños y jóvenes caen en las drogas?
Por muchas y variadas razones. Puede ser por presiones de sus compañeros, por un deseo de aceptación, abusos de algún tipo de problemas familiares, un bajo sentido de auto-estima, curiosidad, falta de supervisión por parte de los padres, o por la ausencia de buenas influencias.
Para comenzar, hágales preguntas, pero es importante que se mantenga calmado, que no le dé mucha importancia al tema, para que sus niños sientan confianza y se atrevan a abrirse y ser honestos con usted. Inicie una discusión con las preguntas siguientes como ejemplo:
¿Qué te enseñan en la escuela?
¿En tu escuela hay drogas? ¿Tú las has visto? ¿Qué sabes tú de las drogas?
¿Conoces a alguien que las vende? ¿Conoces a alguien que las usa?
Vincule los mensajes y los hechos para la prevención del uso de drogas con las actividades diarias. Por ejemplo, si están en un restaurante y alguien está fumando o bebiendo alcohol, discuta los peligros de estas costumbres y lo malo que puede ser para los niños y los adolescentes. Si usted está pintando su casa o pintándose las uñas, explíqueles los peligros asociados con la aspiración de estos o de otros productos caseros.
Cuando vean una persona ebria tirada en la calle, explíqueles por qué está así y aproveche para hablarles de los peligros del alcohol.
Escuche las preocupaciones de sus niños. Deje claro que hablar con usted es seguro y confiable. Anímelos a compartir sus pensamientos y opiniones acerca de diversas situaciones relacionadas a las drogas que ellos hayan visto en las noticias, en la escuela o en el vecindario. Los niños que se sienten cómodos hablando con sus padres sobre las drogas, generalmente acudirán a ellos cuando necesiten ayuda.
Practique con el ejemplo. Ustedes son sus modelos. No les envíe mensajes mixtos, pues los confundirá. Si les pide que no fumen, no lo haga usted. Expóngales lo peligroso que puede resultar el uso del tabaco, y discuta las consecuencias y riesgos del consumir alcohol entre los niños menores. Practique hábitos sanos que ellos pueden imitar.
Dígales a sus niños que el uso de drogas, alcohol y tabaco son prohibidos en su familia, y sea firme en su posición, pero explíqueles por qué. Dígales algo así como "Nosotros te queremos mucho y las drogas pueden hacerte mucho daño y arruinar tu futuro, y no queremos eso para ti" Involucre siempre el amor y los sentimientos, es lo que más necesitan oír y lo que menos se les dice.
(etiquetaymas@cableonda.net)