Aunque ellos realmente comienzan a disfrutar y entenderlas desde los 5 años, se recomienda a los padres involucrar a sus hijos y enseñarles lo importante de preservar las tradiciones y costumbres que deben guardarse en estos tiempos.
Simple pero especial: cuando hablamos de ocasiones especiales, siempre pensamos en grande, y aunque este tipo de fiestas sí pueden ser divertidas para los niños, muchas veces no permiten que haya intimidad y conexión entre los miembros de la familia. Así que es mejor que hagas una fiesta pequeña, y con pocos invitados, para que puedas hablar con tus hijos, con tu pareja y disfrutar el momento para hacer propósitos para el nuevo año.
Haz de la fiesta un momento para la familia: aléjate de la tele, la compu, los video juegos y haz que todos dediquen y enfoquen su tiempo a estar juntos.
No dejes ir los momentos: como tus hijos son pequeños y tal vez dentro de algunos años no recuerden muy bien lo que pasó, puedes hacer que estos momentos duren para siempre:
Tomando fotografías de la celebración y haciendo un álbum en el que haya escritos, dibujos y todo lo que se te ocurra.
Haciendo una cápsula del tiempo (elige una caja grande y que cada miembro de la familia coloque un objeto significativo, la idea es que la guardes en un lugar secreto y la vuelvas a sacar dentro de algunos años). ¡Guardará muchos recuerdos!
Inventa una entrevista (es divertido en video) en la que cada miembro de la familia diga lo que quiere y sueña para el próximo año.
En las fiestas de adultos: si estás planeando beber o hacer una fiesta más enfocada a los adultos, ve pensando también en algunas actividades para que tus hijos no se aburran.
Su salud: asegúrate de que tu hijo tenga todas sus vacunas al finalizar el año y ve planeando las que siguen.
Léele a tu hijo cada día: empieza a los 6 meses de edad. Leyendo le enseñas la importancia de la comunicación y de la lectura. Además estimulas su cerebro e inteligencia.
Practica la seguridad en el auto: si aún no lo has hecho, conoce las normas de seguridad para viajar en auto con niños pequeños. Si usas bicicleta, no olvides que tanto tú como él deben tener casco protector.