¿Sabías que las secreciones nasales ayudan a prevenir infecciones?
La nariz es la puerta de entrada del aparato respiratorio y su función es la de calentar, filtrar y humidificar el aire que pasa por ella con dirección a la garganta y a los pulmones, pero para que esto ocurra la mucosa debe estar en óptimas condiciones.
La mucosa nasal es un tejido húmedo que produce una secreción espesa y pegajosa a la que se le denomina moco. Éste ayuda a la mucosa a defenderse de distintas agresiones del medio ambiente.
De acuerdo con la Dra. Griselda Galicia, otorrinolaringóloga, el ser humano produce a diario de 1 a 1½ litros de secreciones, es decir, las glándulas que se encuentran en la nariz y garganta generan esta secreción fluida que lubrica y limpia las membranas nasales.
Gracias a su textura viscosa este fluido es capaz de inmovilizar partículas grandes evitando que ingresen al árbol respiratorio.
Expertos recomiendan mantener el fluido líquido y no espeso y pegajoso, por ello, aconsejan el uso de un humectante nasal a base de Cloruro de sodio-glicerol que lubrica e hidrata a la nariz.
El tomar agua ayuda a diluir las secreciones.
Es una prueba que permite detectar formas anormales de hemoglobina. Se trata de una prueba imprescindible en el caso de determinadas anemias.