Déjelo que tome decisiones que influirán en su vida. Si no está de acuerdo argumente con razones como con cualquier adulto. No se imponga con autoridad ni menos con gritos o denuestos.
Converse con sus hijos la práctica de los deportes, los paseos, las aficiones comunes son la oportunidad para ello. Deje claramente establecido lo que a Usted no le gusta y que no haría, y escuche las razones que él tiene para adoptar las conductas en discusión. Como siempre, reconozca sus aciertos y éxitos, y elógielos.
No critique pequeñas fallas o defectos y si son evidentes ayúdelo a corregirlos o superarlos.
Como principio básico convénzase que no tiene siempre la verdad y también que lo que piensa o hace su hijo puede estar bien. Su experiencia no le sirve a él.
Si lo critica con frecuencia su hijo buscará otras personas, que sean más tolerantes, con las que conversar.
En cuanto al uso del dinero, asígnele una mesada según sus posibilidades. Esta es una oportunidad de enseñarle el valor del dinero y las responsabilidad de administrarlo.
Si el joven no asiste al colegio y baja su rendimiento puede ser necesario que consulte con un psicólogo.
También es siempre recomendable introducir en la computadora programas de filtro que permitan a los padres determinar a qué contenido no puedan acceder sus hijos. Existe también la posibilidad de que a la computadora que use el niño solo pueda accederse a través de un CD Rom, lo que garantiza completamente la seguridad del niño.
Los padres deben empezar a preocuparse si el niño se aísla de sus amigos y su familia y prefiere estar en internet, si el niño pasa demasiado tiempo ante la computadora, si la usa por la noche o si la apaga repentinamente cuando el padre o la madre se acerca a él.
A partir de los tres años no es aconsejable que nuestros hijos nos vean desnudos. Es muy importante mandarles el mensaje de que el cuerpo es privado y no deben permitir que los adultos los toquen de manera inapropiada.
La masturbación no es más que una manera de autoexploración y la misma produce sensaciones placenteras. Durante el desarrollo de nuestros hijos hay dos etapas donde se da con mayor frecuencia: entre los 2 y 5 años y durante la adolescencia. Hay que explicarles que aunque esto es normal es importante hacerlo en un lugar privado.
Si lo haces se te va a crecer el pene.
La mano se te va a poner peluda.
Quita la inteligencia, entre otros ..
Estos mitos son perjudiciales ya que le ponen una connotación muy negativa a la sexualidad. Por otra parte, durante la adolescencia la masturbación es una manera de descargar la energía sexual que se acumula; en un momento en el que los jóvenes sienten el deseo y se les aconseja abstenerse de tener relaciones sexuales de manera prematura.
No, por el contrario los adolescentes que tiene una buena comunicación en el hogar y están informados sobre los riesgos de tener relaciones prematuras son menos propensos a tenerlas y a quedar embarazadas. Es importante establecer desde que nuestros hijos son pequeños los valores del hogar para que cuando entren en esta etapa lo puedan manejar con mayor facilidad.
Cuando las niñas empiezan a mostrar cambios como el desarrollo de los senos y la salida de vello púbico es hora de hablarles sobre la menstruación. En este punto es muy importante hacerlo en un lenguaje sencillo y tratar de no asustarla. Muchas niñas asocian la regla con la sangre la cual a su vez se asocia con dolor. Entre más sencillo sea la información menos asustada va a estar la niña.
Fundación para el Desarrollo de las Relaciones Sanas