Aunque la reconocida cantante Cher realiza un gran espectáculo en la llamada "ciudad del pecado", Las Vegas, ésta confiesa que después de su show se abstiene de beber, fumar y de salir a fiestas.
"Me gusta salir, hacer mi trabajo y volver a casa", asegura Cher, quien compara su vida fuera del escenario con la de "una monja".
Cher sorprendió con sus declaraciones, ya que ha representado lo contrario a lo largo de casi cinco décadas de carrera. Y es que mientras ofrece un extravagante, su vida personal dista de ser interesante.