Cada artista tiene sus seguidores, y esto lo demostró Yordano Di Marzo en el concierto que ofreció para los panameños y la gran comunidad venezolana que reside en Panamá.
La gran ausencia del público no fue impedimento para que Grettel Garibaldi saliera al escenario a las 8:50 p.m. para interpretar cuatro de sus más conocidos temas, entre ellos: “Se me fue la vida” y “En el nombre del amor”, este último lo cantó acompañada del compás del piano que ella misma tocó.
Las personas seguían llegando de uno en uno, por lo que los organizadores del concierto decidieron agrupar a las personas llenando los asientos de la parte delantera casi en su totalidad.
El reloj marcó las 9:15 p.m., y Yordano arrancó su intensa velada con “O sole mio” y “Vivir en Caracas”, luego de estos dos temas, le dio la bienvenida a todos los presentes, recordándoles que tenía más de 20 años de no dar un concierto en Panamá, por lo que la noche era larga para recordar todos sus temas.
Aquí no hubo espacio para intermedios, sólo un breve receso de dos minutos que hizo el cantante. Fueron más de dos horas las que tuvo Yordano para complacer a su fanaticada que pedía temas como: “Perla Negra”, “Madera fina”, “Manantial de corazón”, entre otros.
El artista empezó a arrancar aplausos cuando interpretó “En mi vida otra vez”, “No queda nada”, “No voy a mover un dedo”, “Madera fina”, “Perla negra”, “Día de junio”, y qué les puedo decir de cuando cantó “Manantial de corazón” junto a Grettel Garibaldi, ambos recibieron una gran ovación. Pero aquí no terminaba todo, todavía había espacio para “Por estas calles”, “Loco de amor” y “Otra cara bonita”, tema con el que ofreció otra gran sorpresa, pues aparte de despedirse con ella, invitó a otra voz femenina panameña para que lo acompañase, y esa fue Ingrid de Icaza. Qué gran cierre.