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Complejos juveniles ¿Cómo detectarlos?


Durante la adolescencia los jóvenes viven sus conflictos con mucha intensidad, cualquier problema logra convertirse en una verdadera cruz, si no se trata correctamente.
¿A QUE SE DEBEN LOS CONFLICTOS?
Las chicas y chicos son muy sugestionables, viven una época en que se está forjando su personalidad, ya que han dejado de ser niños para pasar a ser adultos. Y a eso debemos añadir que se trata de un periodo en que su cuerpo está experimentando muchos cambios.
Su mente funciona como una esponja y absorbe todo lo que les rodea. El modelo de referencia más cercano que tienen es la imagen que venden los medios de comunicación y frecuentemente esta representación es ficticia porque no se acerca a la realidad de los adolescentes.
Los complejos aparecen cuando el adolescente ve que su imagen física y/o psíquica dista mucho del modelo de representación que impone la sociedad. La mayoría son manías físicas porque son pocos los jóvenes que a esa edad están satisfechos de su cuerpo. Es entonces cuando empiezan los complejos:
Se ven gordos o demasiado delgados. Se creen demasiado bajos o con estatura exagerada. No les gusta su nariz.
Los problemas de piel de esta etapa, tales como el acné juvenil les acompleja sumamente. Estas situaciones llegan a cobrar mucha importancia en un adolescente porque les presionan mucho y pueden devenir en una depresión. Acaban responsabilizando a su físico de todos sus miedos e inseguridades. Su autoestima queda por los suelos y no se quieren. Todo ello se refleja en cambios de comportamiento.
¿COMO DETECTAR QUE HAY UN PROBLEMA?
El interés por forjarse una personalidad de adulto les conduce a tomar determinadas actitudes, sin plantearse una visión crítica previa. Tampoco analizan los motivos ni las consecuencias de esas posturas. Los padres deben estar alerta sobre si se produce algún cambio significativo en el comportamiento habitual del adolescente:
Ha perdido el interés por las actividades que antes le entusiasmaban. Abandono de su cuidados personal, en cuanto a higiene y cuidados. Cambio en su actitud vital con tendencia al retraimiento Ira, cólera y frecuentes cambios de humor. Desórdenes alimenticios. Una baja en las notas.
Comenta el Lic. José Manuel Paredes que los padres deben intentar el diálogo y tratar de averiguar el origen del conflicto. Este es el primer paso: hablar con el adolescente. El segundo consiste en cambiar la errada idea, de que la educación de sus hijos le corresponde a la escuela, que los profesores son quienes enseñan a los chicos lo que saben. Ustedes son parte importante en ese proceso, deben involucrarse.
En casa se debe trabajar en algunos aspectos importantes para fortalecer la autoestima del adolescente:
Aumentar la autoestima Acrecentar su independencia e individualidadDesarrollo de las relaciones personales Realización personal


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América