@agathamitchell1
El gusto por las compras es uno de los hábitos más placenteros de las mujeres y también del hombre. Según expertos, el problema se presenta cuando un acto que debe ser placentero (compras) se convierte en una obsesión y adicción.

El crecimiento de la sociedad, el consumismo y el materialismo del siglo XXI son parte de estos trastornos que (para bien o para mal) termina siendo una obesesión muy peligrosa para el individuo.
La característica principal de los obsesionados es que sus adquisiciones son totalmente innecesarias, suelen tener roperos llenos de prendas sin estrenar, zapatos por doquier y salen a la calle cada semana con la excusa de que les hace falta algo que no tienen.
Consultamos con el psicólogo José Aguilar y comentó que se han propuesto tres criterios para determinar el nivel del comprador compulsivo, entre ellos: el exceso de preocupación por la compra, angustia o deterioro de aspectos de la vida como resultado de la actividad, la compra compulsiva no ocurre únicamente en episodios hipomaniacos o maniacos.
El experto aseguró que las mujeres con este trastorno compulsivo a menudo tienen ropa aún con etiquetas y precios, y que lo más llamativo es que nunca han sido utilizados. “Van al centro comercial con la intención de comprar una o dos prendas, pero vuelven a casa con bolsas y bolsas de las compras”.
Asegura que en algunos casos tienen un black out emocional y no recuerdan la compra de los artículos, a su vez, si alguien de su familia o amigos comienza a quejarse de sus compras o cuestionarlos, a menudo ocultan lo que compran para que no se enojen o simplemente no les digan nada.
“A menudo están en negación acerca del problema. Debido a que no pueden pagar sus cuentas. Se sufre de pobre calificación crediticia, las agencias de cobro están encima. A veces tratan de ocultar su problema tomando un trabajo extra para pagar las facturas”, comentó el psicólogo.
Pero... cómo inicia esta obsesión?
El experto consultado aseguró que inicialmente la obsesión o el vicio por las compras se desencadenan por una necesidad de “sentirse especial” y menos solitaria. Además de que será un circulo vicioso que crecerá más cada día.
Como se puede contrarrestar
El “alto” de la compra puede ser seguido por un sentimiento de decepción y de la culpa. Remordimiento por los altos costos de pagos en la tarjeta de crédito o de la acumulación de deuda que por si bien o mal a veces hacen recapacitar a la persona. Pero lo primero que se debe hacer es buscar la ayuda de un experto lo antes posible.
Igual que los drogadictos y los alcohólicos, los compradores compulsivos se autoengañan y no reconocen el problema, por eso es fundamental apoyo de sus seres queridos y que lo acompañen al terapeuta.
Recomendaciones
Pague sus compras en efectivo, cheque, tarjeta de débito. Haga una lista de compras y compre solo lo que está en la lista.
Destruye todas las tarjetas de crédito, excepto uno que se utilizará solo para emergencias.
Evite los almacenes de descuento. Asignar solo una cierta cantidad de dinero en efectivo para gastar si usted visita uno.
Salga a caminar o hacer ejercicio cuando el impulso a la tienda se enciende ¡ojo! Evite hacer pedidos por catálogos y evite ver todos los canales de compras por la televisión.