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Comunidad universitaria celebra jubileo


Muchos tratamos de acercarnos a Dios, particularmente, orándole. Se ha definido la oración como "súplica o ruego que se hace a Dios; elevación de la mente a Dios para alabarle, pedir ayuda o darle gracias por sus beneficios". Pero hay personas que cuando oran a Dios sólo piensan en los beneficios que se pueden obtener.
Cuando existe una buena relación, comunicación entre nosotros y Dios, existe también una buena relación, comunicación afectuosa con El.
Esa comunicación fue la encontrada recientemente cuando autoridades, profesores, administrativos y estudiantes de las Universidades Tecnológica de Panamá (UTP), Latinoamericana de Ciencias y Tecnología (ULACIT) y la de Panamá (UUP), se congregaron como "Comunidad Universitaria" como parte de la celebración del año 2000.
No cabe la menor duda que lo expresado por el Rector de la UTP, Ing. Héctor Montemayor, como máxima autoridad universitaria en la Basílica Menor de Don Bosco, durante estos actos litúrgicos, permitió encerrar todo el sentir de esta celebración, como reafirmación de fe en Cristo, por parte de quienes conformamos la gran comunidad universitaria quienes asistimos a esa cita jubilar.
La reafirmación de fe inició con una caminata desde la sede provisional de la UTP, en el Campus Octavio Méndez Pereira hacia la Basílica de Don Bosco.
Esta caminata estuvo encabezada por su Excelencia Reverendísima Monseñor Dimas Cedeño, arzobispo de la República de Panamá; por el Rector Magnífico de la Universidad Tecnológica de Panamá, Ing. Héctor Montemayor y por autoridades, administrativos, docentes y estudiantes de la UTP y la ULACIT, así como por representantes de la Fundación Pro-Fe y por hermanos de la fe.
Quienes respondimos a este llamado de la Santa Madre Iglesia Católica con motivo del Jubileo 2000, específicamente miembros de la comunidad universitaria panameña comprendimos lo grande, hermoso y maravilloso de ser cristiano.
Luego de la bienvenida por parte de los sacerdotes de las parroquias universitarias y del párroco de la Basílica Don Bosco, Dimas Cedeño concelebró con los sacerdotes una Santa Misa por tan especial acontecimiento, donde dejó plasmado también el mensaje de su Santidad Juan Pablo II para esta memorable ocasión.
En la homilía, nuestra máxima autoridad eclesiástica abordó el tema del delineamiento de lo humanístico, del mensaje de la iglesia y dela convivencia humana.
Señaló que las universidades dan servicio e investigan porque son el fruto de la razón, ya que facilitan la relación entre los hombres y llevan la paz mundial, porque quienes trabajan y conviven en las universidades deben poner en su mira respuestas para el desarrollo moral y espiritual basado en la fe y la razón.
Además de oraciones y actos de fe, durante esta celebración se pudo vivir el reforzamiento de lo que Dios trajo con la creación del hombre ya que como instrumento divino, quienes estamos en las universidadees, como centro del saber humano, debemos poner todos nuestros conocimientos al servicio de la humanidad porque con fe, que es luz, debemos servir a los demás. Claro está, en las universidades se investiga y se facilita la convivencia humana entre profesores, investigadores y estudiantes. El carácter humanista de la cultura que toca el significado de la realidad, no debe atentar a la palabra de Dios. De ahí que no es trabajo fácil enseñar y aprender.
Con estos actos del Jubileo se pudo establecer un vínculo inter-universitario donde se reflexionó sobre la obra de Dios, el amor al prójimo y los señalamientos de nuestra fe cristiana. Este Jubileo Universitario ofreció también un vínculo de hombres y mujeres de fe, un vínculo de ellos con Dios, un vínculo de capacidad por reconocer la creación divina y de poder brindar a los demás los conocimientos adquiridos por la sabiduría que Dios da a los mortales, a través de las ciencias, las artes y la cultura. Fue un ejemplo que justificó la reflexión y el perdón para ser mejores; como comunidad universitaria se brindó la oportunidad para dar amor al prójimo, haciendo un esfuerzo para abrirnos a lo correcto, para ponernos en contacto con el Creador Supremo y dejarnos sentir por el deseo de Dios por lograr lo grande y lo absoluto.
El carácter humanístico de las universidades se basa en la cultura de conocimientos que tocan el significado de la realidad y éstas no deben atentar a la palabra de Dios. De ahí que durante los actos litúrgicos se pidió por la iluminación y orientación para que a través del Evangelio de Dios podamos vivir plenamente en la Fe.
El mensaje Papal para esa fecha fue el deseo porque los profesores o estudiantes de las universidades vuelen con alas de la fe y la razón, porque la fe ayuda a reforzar la creación que ha sido puesta en manos del hombre para mejorarla y ponerla al servicio de la humanidad. "La fe es luz y servicio a los demás".
Entonces, no será suficiente que digamos que tenemos fe; con ello no basta. La fe es indispensable, pero hay que desarrollarla y perfeccionarla con los dones que Dios nos da diariamente para que llevemos su palabra, no sólo con los labios sino con nuestras obras.
Cabe señalar que el Templo Don Bosco, para esa fecha, se vio abarrotado de feligreses que componemos la Comunidad Universitaria, dando con ello un ejemplo de reflexión por el perdón divino; por la fe, el amor a Dios y al prójimo.


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54393
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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