LAS CARRERAS en Hollywood a veces se miden con relojes imaginarios que valoran la importancia de un actor por un éxito esporádico reflejado en millonarias recaudaciones. Pero, cuando llega el momento de medir la calidad de un actor con la constancia de sus trabajos a lo largo del tiempo, muy pocas actrices han logrado el prestigio de alguien como Susan Sarandon. Sin ir más lejos, en los próximos doce meses la veremos en nada menos que seis películas, incluyendo dos de ellas, que en Estados Unidos estrena, con apenas una semana de diferencia, en septiembre, : "In the Valley of Elah" con Tommy Lee Jones y Charlize Theron y "Mr. Woodcock" con Billy Bob Thornton (ex de Angelina Jolie).
Con el tiempo tan ocupado, nos adelantamos para entrevistarla, rescatando la humildad que Susan Sarandon ha logrado conservar después de tantos éxitos y tan pocos fracasos.
Me encanta como pasaste del éxito al fracaso en una sola frase, en relación a
mi carrera (Se ríe). Todos mis amigos fracasaron y yo nunca pensé en tener una larga carrera. Para mí, siempre fue una forma de vida, como un examen personal. No sé. Yo nunca estudié actuación. Nunca pensé que iba a ser lo que soy y recién, después de trabajar como
actriz durante diez años, me di cuenta que era actriz. Incluso después, cuando tuve hijos pensé que mi carrera podía terminar en cualquier momento.
Para mí, el concepto de éxito, si es que te refieres al cine, es generar un cambio. He estado con muy poca gente a la que han llamado genios y no se tiene en cuenta al genio, que se irrita demasiado. Yo destaco la gente que alcanza todo tipo de objetivos y al mismo tiempo cambia, como Bruce Springsteen por ejemplo, que sigue planteando preguntas, pero también cambia su música.
Ah, sí. Eso no lo niego. La palabra ícono la tiran constantemente. Y ni siquiera sé lo que significa. Es como decir que alguien es comunista o feminista. Ya no sé lo que significan esas palabras. Lo que quiero decir es que estoy más feliz de haber conservado los mismos amigos, desde hace 25 ó 30 años. Estoy tan contenta de seguir trabajando, como el hecho de tener hijos con los que quiero cenar y me pone más contenta saber, que todavía quieran hablar conmigo.
Lo que más me gusta de la fama es que tengo cierta confianza, aunque no me base en una realidad, de que si me pasa algo horrible y necesito ir a un buen doctor, voy a poder conseguir alguno.
Supongo que lo que odio es.. Soy bastante buena con la gente que se me acerca, pero no me gusta cuando de pronto tengo un mal día y en medio de un conflicto doméstico, viene alguien para pedirme un autógrafo. Eso es difícil. Y tampoco me gusta, cuando le sacan fotos a mis hijos por mis creencias políticas. Cuando publican sus nombres diciendo cosas sobre ellos, que no son ciertas. Me parece un golpe bajo y no se lo merecen.
Soy bastante mala. Ni siquiera sé usar el TIVO (la nueva grabadora digital de TV). Mis hijos me mantienen alejada de cualquier objeto inanimado, porque si te toco algo, ahora mismo, seguro que lo rompo. Ni siquiera puedo usar un reloj que me toque la piel, porque deja de funcionar. Tengo cierta clase de campo magnético que es terrible.
Ahí, sí. Eso es verdad. Yo estoy constantemente aprendiendo. Creo que es parte de mi personalidad, pero me falla el modo defensivo. Puedo arreglar un inodoro. Pero ni siquiera puedo abrir el maletero del auto. Tengo uno de esos autos que te hablan y tiene todo eléctrico. Pero nada funciona. Mis hijos me dicen que tengo que presionar un botón que yo presiono, pero nunca funciona. Y cuando ellos lo presionan, la puerta se abre. No entiendo.
Puedo cocinar, pero no me gusta hacerlo cuando hay que apurarse, porque es la hora de la cena. Yo uso el horno. Fui vegetariana durante ocho años y he cocinado cosas complicadísimas en el campo, mucho antes de tener hijos. Y ya sabes, solía drogarme un poco, tomaba un vaso de vino.. era todo un estilo de vida.
Con el baile soy bastante buena. Ese es mi fuerte. Pero cantando soy realmente muy mala, aunque me lo piden constantemente.
Trabajé con muchos que son fenomenales, como Natalie Portman o Kirsten Dunst en "Little Women". Al principio de mi carrera, cuando era joven, trabajé con algunos hombres que eran realmente estúpidos con el cliché del protagonista masculino que se comporta como un imbécil. Pero en general tuve mucha suerte. bbbCon Jake Gyllenhaal hicimos "Moonlight Mile". ¿Con quién más trabajé?
¿Jennifer López en "Shall We Dance"?
Con ella no trabajé demasiado, pero igual es muy profesional. No fue ni una décima de diva en los dos días que filmamos juntas. Pero igual te hablo de chicos que están entre los 16 y 20 años. Ella ya es una profesional.
Tenemos un cuarto de baño cerca de la puerta de entrada, para los invitados y los chicos lo llaman el cuarto de baño famoso. Ahí están los Oscar y en las paredes pusimos las diferentes nominaciones. No sé cómo empezó todo, pero no teníamos ningún otro lugar que tuviera sentido donde ponerlo. Y ahora hay como una pequeña villa allá adentro. Por cierto, el Oscar de Tim (Robbins) es un poco más alto que el mío. No estoy segura por qué.
Ya encontraré un espacio. Definitivamente, sí.
Con la humildad por delante
Sarandon considera que sólo los actores progresivos de izquierda, como ella, se meten en problemas por sus opiniones "y los malos actores se presentan a elecciones y terminan elegidos".