APROVECHANDO que en la vida real, Pierce Brosnan jubiló al personaje de James Bond, en cine, también está protagonizando historias de criminales demasiado "viejos" para tanta acción. Ya había filmado con Salma Hayek la película "After The Sunset" sobre un ladrón de joyas retirado en una isla paradisíaca. Y con la nueva producción "The Matador" interpreta un asesino a sueldo que enfrenta el dilema del reemplazo juvenil.
Personalmente, Pierce Brosnan no es para nada viejo, aunque se lo ve bastante diferente, cuando entra a la suite 1528 del Hotel Four Seasons en Beverly Hills. Con 52 años, camisa negra, jeans y botas, levantó la mano derecha para estrechar un cordial saludo y mirando directamente a los ojos, para nada dice la famosa frase "Mi nombre es Bond". En cambio, justifica una larguísima barba canosa que trae: "Estoy filmando una película de vaqueros".
Ese capítulo de mi vida está cerrado. Estoy contento con la vida que tengo. Guardo los más grandes recuerdos de la década de Bond.
Daniel Craig me parece muy buen actor y le deseo el mejor de los éxitos.
Yo no sabía lo que estaba pasando, no. Ya se dijo lo suficiente. No quiero hablar de las vacas que pasan por casa. Prefiero conversar sobre mi nueva película "The Matador" que llega en un momento perfecto para la transición hacia.. No lo sé.
Nunca supe hacia dónde iba mi carrera. Es lo que más disfruto hoy. Cuando se tiene la seguridad de una serie de televisión como "Remington Steele" o la seriada de películas como Bond, se pierde la preocupación, uno se vuelve demasiado autosuficiente.
Nunca estuve tan desesperado. Nunca. No quiero sonar arrogante, pero hice lo común con cada trabajo. Pasé por audiciones, tomé pruebas de cámara, todo lo que hace cualquier otro actor. Pero nunca, nunca, nunca tuve grandes necesidades. Siempre fue como un hobby donde además me pagaron bien, apareciendo en el momento correcto, a la hora correcta.
Describiste mi situación bastante bien. También tengo que ser consciente del paso del tiempo, sin pretender que el reloj se pare. Existe el tiempo pasado, presente y futuro. Y al volverme un poco más viejo, profundizo cierto deseo por los roles que demandan un cambio físico. Quiero volver a ser vanidoso ahora. Ya imagino el titular "Pierce quiere volver a las vanidades".
Debo haber tomado demasiado tequila la noche anterior (Se ríe). Aquella escena terminó identificando el estilo de la película, porque queda registrada en la memoria. En el texto figuraba que mi personaje pasaba por una crisis en su confianza, y llega al pináculo de nervios cuando se levanta de la cama, y borracho quiere ir a nadar con ropa interior. La filmamos en el lobby del mismo hotel donde yo había estado viviendo las últimas doce semanas.
Apenas si puedo hablar bien el inglés.
Parecía una obra de teatro. Me hizo reír, no sabía a dónde iba, desde la primer página. Cuando vi que este hombre se pinta las uñas, me imaginé adentro (riéndose). No es que yo me pinte las uñas, pero habiendo construido mi imagen de agente secreto con James Bond, una película así me llevaba de vuelta al comienzo de mi carrera, como actor.
Si no la hubiera filmado con mi propia compañía, no creo que nadie hubiera estado interesado en contratar a Brosnan para una película así.
La producción es la columna vertebral de mi carrera, porque sino, todavía estaría en casa sentado, esperando que suene el teléfono.
Asia compra carne panameña al comprobarse la certificación de las plantas.
Para el país ha sido más fácil que para otros, pasar esa prueba, pues tiene un récord de ser una nación con una barrera natural sanitaria, en donde no se ha sufrido de enfermedades como la fiebre Aftosa, en ninguna de sus dos fronteras.
El año pasado se exportó 8,800.38 kilos de carne a Taiwan y 13,799 Kilos a Japón, lo que representan el 20% de las exportaciones cárnicas de Panamá.
Aunque la cifra de $4 millones es modesta en comparación con los grandes países exportadores, se tiene la certeza que poco a poco otros países como Corea mirarán a Panamá como la mejor opción para adquirir carne.
En conclusión si bien es cierto que Panamá, debe tomar medidas para agilizar los procesos burocráticos y permitir un comercio fluido, es claro que tiene en comparación con otros países de la región, un territorio libre de enfermedades que cuidar al máximo, junto con una imagen sanitaria internacional.
Otros países del mundo mantienen aún fuertes medidas sanitarias sobre Estados Unidos. Poco a poco los países han ido cediendo en permitir la entrada de los productos cárnicos, pero manteniendo rígidos controles. La Cámara Legislativa de Taiwan decidió el pasado jueves reabrir condicionalmente su mercado a las importaciones de carne vacuna.
Según la resolución, Taiwan podrá reabrir su mercado siempre y cuando el Gobierno presente un plan para la protección de los consumidores y los funcionarios de Taiwan sean enviados a los ranchos de EE.UU. para monitorear sus plantas.
Corea del Sur y EE.UU llegaron el pasado viernes a un acuerdo para reanudar las importaciones de carne de vacuno norteamericana sin huesos a partir del próximo mes de marzo.
El punto controversial parece ser si Corea del Sur permitirá la importación de costillas, que anteriormente representaban la mayor parte de las importaciones.