"La viuda alegre", acaso la más famosa de las operetas vienesas, que generó en su día auténtico furor tanto en el Viejo como en el Nuevo Mundo, ha llegado con todo su colorido a la capital británica en una nueva producción de la English National Opera (ENO).
El veterano John Copley ha renunciado a toda tentación de originalidad en la representación de una sociedad en bancarrota moral y políticamente impotente: ese "apocalipsis feliz" del que habló el gran escritor austríaco Hermann Broch. Copley ha optado por una puesta en escena tradicional, situando la acción en el momento y en el lugar ideados por sus creadores: el compositor húngaro y sus libretistas Víctor León y Leo Stein.
Cuando la opereta se estrenó en Londres en 1907, se hicieron 778 funciones.