La actriz británica Kate Winslet y la reina Isabel II compartieron sus experiencias maternales en el palacio de Buckingham, donde la protagonista de "Titanic" fue condecorada en reconocimiento a su trayectoria artística.
Winslet, de 36 años, recibió de la soberana la medalla de Comandante del Imperio Británico (CBE, por sus siglas en inglés), una de las más importantes del Reino Unido.
Tras hacerle entrega de la condecoración, Isabel II preguntó a Winslet si le gustaba actuar, algo a lo que la exesposa del director de cine Sam Mendes respondió con un "sí", pero matizado.
"Le dije que sí, pero que no me gustaba tanto como ser madre", confesó, algo con lo que coincidió la soberana, que, según Winslet, definió la experiencia como "el mejor trabajo".
La actriz tiene dos hijos, Mia, una niña de doce años que tuvo con su primer marido Jim Threapleton, y Joe, de nueve, fruto de su relación con Sam Mendes.
Winslet, quien llegó enfundada en un vestido negro diseñado por la firma Alexander McQueen, aseguró tener los nervios más aplacados en esta ceremonia, algo muy diferente a lo que padece durante el "espectáculo aterrador" de eventos como los Óscar.
"Este es un tipo de honor completamente diferente. La gravedad de la cita es enorme y sientes que estás siendo reconocido de alguna forma por todo el país", explicó la actriz.
La carrera de esta actriz venía influida por su familia, que se dedicó por entero a la interpretación.
Su primera gran oportunidad le llegó con apenas 17 años, cuando dio vida a una adolescente obsesiva en "Criaturas celestiales", en 1994, del entonces desconocido Peter Jackson.