La Audiencia de Madrid condenó a seis meses de cárcel a un hombre por descubrir secretos de su esposa al espiar sus conversaciones a través del ordenador del domicilio familiar.
La sentencia condena a Udo W. por haber accedido mediante un programa espía a las comunicaciones, muchas de índole sexual, que su mujer mantenía con un amante a través del msn.messenger. Posteriormente, el marido utilizó esos contenidos para pedir la custodia de su hija en la separación matrimonial. La juez se la concedió.
La esposa lo denunció entonces por haberla espiado. A Udo, alto ejecutivo de una empresa, le extrañó que la factura telefónica por conexiones desde su propio ordenador a Internet hubiera crecido de forma tan espectacular: 70 horas de conexión en el último mes.