Así lo informó la Licda. Oreida de Fernández, Enfermera Encargada del Programa de Epilepsia del Hospital Santo Tomás, quien dijo que con tratamiento y buen cuidado esas personas pueden llevar una vida normal,Según explicó existen más de 50 tipos de epilepsia, pero hay dos que tienen un porcentaje elevado de ser heredadas: la epilepsia miocrónica y la epilepsia de ausencia o pequeño mal.
La epilepsia se controla mediante medicamentos y el sexo, la edad, la raza y el factor socioeconómico no tienen nada que ver con la enfermedad, cuyas causas incluyen: meningitis, encefalitis, malformaciones congénitas, drogadicción, trauma cerebral y tumor cerebral.
La Licda. de Fernández dijo que entre las epilepsias derivadas de malformaciones congénitas están paladar hendido y la cisticercósis. Esta última ocasionada por la ingesta de carne de puerco que contiene un parásito que se llama solitaria que tiene fama de hospedarse principalmente en los músculos y el cerebro.
El Programa de Epilepsia, rememoró se inició en el HST en 1993 a raíz de que en 1990 el Dr. Fernando De Gracia y la Dra. Carmen Johnson, efectuaron un estudio, de enero a diciembre, con pacientes de diagnóstico de epilepsia y neurocirugía de la consulta externa. De 1846 pacientes vistos en ese período se sacó una muestra de 518 de los cuales 418 resultaron ser pacientes epilépticos, lo que era casi un 20% y de allí surgió la inquietud.
Este programa tiene recursos humanos tales como médicos neurólogos, enfermeras, psicólogas, trabajadora social, odontología y puede referir a psiquiatría.
Para que un paciente ingrese al programa tiene que venir con una referencia para neurología de policlínicas, centros de salud, hospitales estatales y regionales. Y, es obligación cuando viene a consulta asistir a las charlas informativas que se dictan los martes a las 9:00 a.m. a cargo de un equipo interdisciplinario (enfermera, trabajadora social y psicóloga).
El objetivo del programa es motivar al paciente a conocer su enfermedad para mejorar su estado físico y calidad de vida; contribuir a la prevención de complicaciones y restablecimiento de su salud; hacerlo partícipe del cuidado de su salud (con la debida orientación) y mantener una relación enfermera, paciente y familiar mediante un programa educativo.
Una persona con epilepsia, reiteró la entrevistada, si tiene un manejo adecuado de la enfermedad puede llevar una vida normal: trabajar, casarse, tener hijos, hacer deporte (baloncesto, beisból, volley ball, tenis, natación, subir andamios), pero no pueden ser pilotos, escalar rocas y no pueden ingerir licor ni fumar.
Asimismo, hizo énfasis en que este tipo de pacientes "debe dormir ocho horas diarias porque el descanso del cerebro es importante, ya que de lo contrario la posibilidad de que tenga convulsiones aumenta. Tampoco debe ver mucha televisión y evitar las luces centellantes".
Un paciente con epilepsia puede convulsionar varias veces al día y al brindarle primeros auxilios hay que tener presente:
Mantener la calma
Sostenerle la cabeza (que es donde está el daño)
Colocarla de lado para que la saliva salva y no se ahogue
Aflojarle las ropas para facilitar la respiración
No introducirle nada en la boca, incluyendo bebidas.
No aplicarle alcohol ni ningún tipo de medicamento, ni tirarle agua, ni inmovilizarle
Si al paciente se le olvidó tomar la dosis no dársela de una vez estando semi inconsciente
Si la convulsión demora más de 10 minutos llevar a la persona a cualquier centro de salud, lo más pronto posible.
Recientemente, con motivo de celebrarse el Día Internacional del Epiléptico el Hospital Santo Tomás realizó una Jornada informativa con el apoyo de la Liga Panameña de Epilepsia.