En Panamá, el arte de conducir es muy estresante y hasta frustrante. Los constantes tranques y la falta de cordialidad en el manejo hacen de esta tarea un verdadero dolor de cabeza.
Diariamente, los conductores, ya sean particulares, transportistas o taxistas, están sometidos a una serie de condiciones que pueden repercutir negativamente en su estado de salud.

Easy Taxi, una empresa de transporte que conecta al usuario con el taxi más cercano, promueve una serie de normas recomendadas por expertos en salud ocupacional en beneficio de los profesionales del volante y del conductor en general.
Briceida de Dahinden, licenciada en prevención de riesgos laborales de la Caja de Seguro Social, explicó que el taxista o transportista, al pasar la mayor parte del tiempo sentado, está expuesto a constantes ruidos, vibraciones y malas posiciones que a la larga pueden ocasionar alteraciones de su aparato auditivo o afectar su columna vertebral.
Otro elemento por tener en cuenta es que a medida que pasan los años, el metabolismo de los conductores se hace más lento, lo que aumenta la posibilidad de desarrollar diabetes o problemas cardiovasculares.
En primer lugar, Dahinden recomienda tomar conciencia sobre la importancia de tener una correcta postura al momento de conducir y el uso del cinturón de seguridad. La espalda debe quedar completamente recta sobre el respaldo de la silla, que puede tener una reclinación máxima de 25 grados.
“Así se cansará menos y se evitan dolores de columna y cadera por una conducción prolongada. Usar el apoyacabezas del asiento mientras se maneja también evita daños cervicales y el cuello”, agregó.
Para evitar algunas lesiones en los hombros y el cuello, se recomienda tener los brazos flexionados al momento de tomar el volante con ambas manos. Las piernas tampoco pueden quedar totalmente rectas, se debe encontrar un punto justo en el que teniendo las piernas dobladas se logre tener control en los pedales de clutch, freno y acelerador (en el caso de los autos que son transmisión manual).
Adiós estrés
“Tocar el claxon genera un ruido que aumenta la tensión, tampoco esta acción garantiza que el tránsito se agilice. La atención del conductor debería enfocarse en relajarse escuchando su música favorita a un volumen moderado, contemplando el paisaje o conversando”, mencionó.
Es muy importante que siempre se maneje pensando en las propias acciones y no en las de los demás; las imprudencias de otras personas no deben ser fuente para el estrés. Tenga esto muy claro.
Además, se recomienda ceder el paso para evitar mayores dolores de cabeza en cuanto a discusiones con los demás conductores.
¿Estoy cansado?
Incluso el trabajo más sedentario puede generar fatiga y sueño. Reconocer los signos cuando se maneja con cansancio puede poner en alerta al conductor y evitar percances de gravedad. Algunos indicios de fatiga son dificultad para concentrase en la conducción, parpadeos constantes, visión borrosa y adormecimiento de brazos y piernas.
“El conductor fatigado puede ser muy inquieto: mueve constantemente el asiento, cambia el volumen y la emisora de radio, el nivel del aire, entre otros”, mencionó.
También se nota cuando no controla la marcha del vehículo (acelerar y frenar con irregularidad, dificultad para tomar curvas, zigzagueos) o cuando tiende a actitudes agresivas o irascibles.
Para evitar la fatiga, se recomienda descansar las horas suficientes, hacer paradas cada dos horas o 200 kilómetros para estirar las piernas y el cuerpo en general, y estar bien hidratado. Por lo general, se debe abstener de manejar cansado o bajo la influencia del alcohol, estas son las dos causas principales de la mayoría de los accidentes.