Las características principales del síndrome de Asperger son la incapacidad grave y permanente para la interacción social y conductas, intereses y actividades repetitivas y restringidas. El trastorno puede causar serios problemas en la vida laboral, afectiva y social.
Pueden darse torpezas motoras, si bien suelen ser bastante ligeras, pero pueden contribuir al rechazo por parte de los compañeros y al aislamiento social.