El elevado consumo de café en el mundo ha hecho de este aromático brebaje una especie de afrodisíaco para la ciencia, capaz de producir exaltados y contradictorios debates.
A pesar del paso de los años y de los cientos de estudios realizados, los expertos no logran ponerse de acuerdo sobre los efectos del café en la salud humana.
Las siguientes son, sumariamente, algunas de las preguntas y respuestas más frecuentes en las mesas de discusión médica.
¿Contribuye el café a la formación de cáncer?
Como con casi todos los alimentos posiblemente cancerígenos, no existen estudios concluyentes que relacionen el café con esa enfermedad.
Por el contrario, hay análisis que indican que podría contribuir a la prevención de algunos tipos de cáncer, como el de colon.
El café tiene cerca de 1.000 componentes químicos, muchos de los cuales son antioxidantes. Mientras más fresco, mejor: si se bebe hasta 20 minutos después de su fabricación, el cuerpo retiene por cerca de 30 días unas 300 sustancias benéficas.
El exceso de café (más de cuatro tazas diarias), como el de alimentos muy condimentados, aumenta la producción de jugos gástricos.
Elige un tono similar al color natural de tu piel, ya que los colores claros dan un aspecto artificial y los oscuros envejecen.
Házte una prueba en el rostro, sin maquillaje alguno, en las zonas con una tonalidad homogénea, como las mejillas o el mentón.