El vecino Cabo Vitín (Boris Medrano), no tiene espacio libre en su agencia, es el trompetista más solicitado de la banda de guerra de los bomberos de la ciudad. No pierde oportunidad de sonar esa trompeta, por lo que no pasa inadvertido.
Ramón Serrano, en el papel de Carlitos el borrachito, manda un mensaje: el alcoholismo sólo deja un sabor amargo. Los golpes y malas experiencias producto de su dependencia del alcohol, más los consejos de sus pacientes vecinos, le enseñan que "la botella no está en ´na".