¿Bajar de peso rápido es realmente un éxito? Con el auge de los fármacos para el control del peso el desafío ahora no es solo perder kilos, sino hacerlo sin que el cuerpo pague un alto precio como perder masa muscular, un metabolismo más lento o envejecer de golpe.
Investigaciones de la Universidad de California en San Diego sobre tratamientos para bajar de peso y medicamentos de última generación como los agonistas GLP-1 (que imitan una hormona intestinal natural para regular el azúcar en sangre y reducir el apetito) muestran que, si no se toman previsiones, perder kilos abruptamente reduce la fuerza muscular y la desgasta de forma prematura.
El Dr. Naim Dahdah, médico internista y fundador de D-Clinik, advirtió que cuando se tiene una dieta estricta para bajar de peso sin supervisión médica, entre el 25% y el 40% de lo que se pierde es músculo, lo cual debilita el cuerpo y vuelve el metabolismo más lento.
Uno de los cambios más visibles ocurre en la cara, al vaciarse los depósitos de grasa que sostienen las mejillas y las sienes, las líneas de expresión se marcan con más fuerza y el rostro adquiere un aspecto cansado o demacrado.
Aunado a ello, la piel no siempre tiene la capacidad de ajustarse a la misma velocidad con la que se pierde volumen, especialmente si faltan los nutrientes para producir colágeno.
Dahdah aseguró que para evitar este deterioro la alimentación debe garantizar suficientes porciones de proteína al día combinadas con ejercicios de fuerza estructurados, fórmula que evitará que el cuerpo consuma su propio tejido y permitirá mantener activo el consumo de calorías en reposo.
"La meta nunca es lograr un cuerpo más liviano a expensas de la fuerza o la vitalidad del rostro, sino construir un organismo fuerte, firme y sano para los próximos años", señaló Dahdah (@drnaimdahdah).