Antes que todo es importante que el pescado que vayamos a comprar sea fresco, y una manera de saberlo es que las agallas del pescado estén rojas y los ojos claros. Además de que la carne esté firme.
Si compra varias libras de pescado y no todas las va a consumir, debe congelarlas en cuanto llegue a casa, fresco, de esta manera se asegurará que el pescado mantenga su sabor.
Para congelar el pescado debe hacerlo en bolsas plásticas bien selladas, pero eso sí, no es recomendable dejarlo mucho tiempo en el congelador.
Para descongelarlo sáquelo del congelador y póngalo en la nevera, preferible en la noche anterior para que al día siguiente ya esté descongelado y lo pueda cocinar de una vez.
El pescado debe lavarse bien con abundante agua y limón. El pescado no debe cocinarse mucho tiempo, ya que la carne tiende a endurecerse.
Si ha comprado bacalao y desea quitarle el exceso de sal lo más recomendable es ponerlo en agua durante 12 horas dentro de la refrigeradora, de esta manera perderá el exceso de sal. Realice varios cambios de agua, cada 2 ó 3 horas, en caso de ser necesario.
Si está apurada en preparar el pescado una manera es cocerlo con el caldo de una sopa instantánea de sobre, del sabor que más les guste, hasta que éste se haga. Si la salsa queda muy clara, añade al caldo más sopa en polvo.