Los tiempos han cambiado, y mucho. Hoy en día, los padres pasan largas horas fuera de su casa a causa de sus obligaciones laborales, mientras que sus hijos son más bien criados por la televisión e Internet, medios que le muestran un mundo del que la mayoría de sus padres no tienen mucha noción.
Por ello, no es extraño que entre estos jóvenes y sus padres exista en ocasiones un abismo, especialmente en lo que se refiere a la comunicación.
Por eso mismo, para evitar que ese espacio se ensanche hasta límites irreversibles, los expertos recomiendan poner límites claros y hablar muy honestamente, desde temprano y de forma regular
En realidad, no es que los padres y sus hijos adolescentes no puedan comunicarse, sino que la distancia que los separa es a menudo difícil de salvar.
Los adolescentes están en una etapa complicada, en donde no son chicos pero tampoco son adultos, por lo que a menudo están en una posición donde quieren ser tratados como adultos pero no quieren tomar la responsabilidad que ello trae consigo.
Aquí, la respuesta de los padres debe ser que no es que no confíen, sino que sólo buscan cerciorarse de que una persona responsable estará con ellos para el caso de que haya una emergencia.
Tampoco sería mala idea que consulten con los maestros de sus hijos si ellos los creen responsable para ciertas actividades, y con lo adolescentes mismos para ver si están dispuestos a describir con todo detalle lo que piensan hacer y cómo planean mantenerse en contacto
Si existen recaudos, dejarlos tomarse buenos momentos con sus amigos puede ser lo más beneficioso para ambos. Pero en este caso concreto, si la salida consistirá simplemente en grupo de niños sin ninguna supervisión adulta, lo mejor sería ser firme y prohibirlo.
Consejos para comprender a los adolescentes
Al hablar con un adolescente, más de una vez habremos tenido la sensación de hablar idiomas diferentes. Te ayudamos a saber cómo piensan.