Las flores son seres vivos y tienen un ciclo natural de 6 a 10 días, dependiendo del tipo de flor, calidad y cuidado que tengas con ellas.
Es importante estar conscientes de los cuidados que requieren sus flores tan pronto como usted las recibe, para que pueda disfrutar de ellas el mayor tiempo posible y en las mejores condiciones.
Hay que cuidar que el florero esté bien limpio.
Usar abundante agua limpia y medio tibia, ya que el agua fría reduce la duración de las flores.
Poner una gota de cloro, una aspirina o un sobre de conservador químico en abundante agua; ayuda a cambiar el PH del agua y a que haya menos bacterias.
Cambiar el agua cada día o cada dos días, siempre que esté templada o a temperatura ambiente. Cada vez que se haga esto, es conveniente controlar el tallo oblicuamente.
Limpiar las flores y las hojas
Cortar los tallos en dirección oblicua, en un ángulo aproximado de 45°, dentro del agua e introducirlos inmediatamente en el florero con agua. Si no se hace esto, el tallo se sellará automáticamente a los 6 segundos y se quedará con aire en vez de con agua en su interior. Siempre hay que estar al pendiente de que todos los tallos estén bien sumergidos.
No cortarlas en el sol o en un lugar muy caliente.
Para que duran más, hay que ponerlas en un lugar fresco y sin luz directa. Evitar que estén cerca de electrodomésticos (televisores, computadoras, hornos, en la cocina, etc.)