Variedades

Contagió alegría y esperanza

Experiencias vividas fueron su fuente de inspiración.


Entre luces, confeti, una lluvia de nieve y mucho ambiente navideño se llevó a cabo el tan esperado concierto "Quédate aquí Navidad". Ante un lleno total de más de 450 personas, el pasado 28 de noviembre en el Club Unión la Asociación Pro-niñez Panameña, presentó a la cantante Cheli Carrizo de Boyd, quien con el tema "Arbolito de Navidad", del compositor colombiano José Barros, abrió el evento.
Durante la hora y media que duró la linda velada, el público se deleitó con temas como el tamborito "Se ilumina el cielo", "Vamos a cantar", "Suenan, suenan" y otros. Todos de la reciente producción discográfica de Cheli. Los asistentes se contagiaron del espíritu de alegría y esperanza que trae la Navidad a todos en esta época.
Los fondos recaudados en la actividad serán des - tinados a otro importante evento como lo es verano feliz de los niños de El Chorrillo.
"Quedate aquí Navidad", es el nuevo material discográfico de la panameña Graciela Carrizo de Boyd, mejor conocida como Cheli, en el que se puede escuchar una mezcla de ritmos. Cheli manifiesta que para ella el tema más importante de este material discográfico es el villancico "Se ilumina el cielo", debido que a través de él transmite lo que es la Navidad en el interior del país, pues el ritmo es propio de Panamá (tamborito).
"Me fue muy bien", comenta. Iba aterrado, nos confiesa. "México tiene artistas fabulosos. Son muy nacionalistas, compran lo de ellos".
"Si vendía dos cuadros que me sintiera halagadísimo", le habían dicho antes de él ir a México.
Eduardo Navarro refleja en cada obra exhibida hasta el 15 de noviembre en Arcaute Arte Contemporáneo su tenacidad y coraje, opina Verónica, para quien la pintura de Navarro es tan fuerte como su personalidad.
El caballo, dice, "impone fuerza, vitalidad, nobleza y carácter". La suya, "es una pintura que trasciende en el sentir de cual ojo mire".


Él, dijo, llegó a Monterrey "ofreciendo un sinfín de sentires y golpeando de frente, irreverente...".
Cuando describe el arte de Navarro, Verónica González abunda en detalles. Destaca los colores que él usa y la variedad de tamaños de las pinturas.
"De cerca manchas de pintura, de lejos caballos energizantes, dinámicos y eufóricos, caballos imponentes que en cualquier momento dejan el lienzo- átomos y moléculas. Sólo caballos, así se define".
En Monterrey, el pulmón industrial de México, el segundo Estado más importante después del Distrito Federal, los caballos de Eduardo Navarro se abrieron paso. Se trata de un caballo más desplegado, mucho menos definido, más tirada la pintura, mucho más que dibujos. Mucho más sugeridos (con manchas, donde prevalecen los colores oscuros. El negro. El negro sobre el blanco.
Al artista le fascina sugerirlo, que el observador tenga que buscarlo, desdibujado, que el viento les peine la melena... un caballo que tengas que buscarlo entre la tela pesada, en los tapices, pero que no se queda atrapado. Que pareciera querer fugarse para seguir trotando hasta la luna. Caballos de fina estirpe. Que los ha pintado por miles, desde que siendo muy joven tuvo a Califa, Sultán y Chaitán.
Caballos de los que destaca en sus cuadros la fuerza, la nobleza y la libertad. Caballos de cuadros de los que no ha querido desprenderse. Cuadros de caballos que enamoran.

 

 

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259383
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América