El pianista Mauricio Arias Esquerra, de 24 años, se limpió tres o cuatro veces el sudoroso rostro con un pañuelo blanco. También lo pasó por el piano Yamaha, del que durante 40 minutos sacó notas musicales de famosos compositores como Beethoven, Chopin, Camargo Gaurnieri y Scriabin.
Se veía imponente todo vestido de negro.
Aplausos y otras expresiones de aprobación premiaron su presentación. Más aplausos. Vuelve al escenario, se inclina y saluda a su público.
Se corre el telón. Segundos después vuelve a abrirse para dar paso a Edward Neman, estadounidense, de 14 años, quien tuvo una ejecución impresionante. Él y el piano eran uno. Transportó a más de diez de los videntes y oyentes de su concierto a los brazos de Morfeo. Se les veía relajados, algunos casi sonrientes, mientras quizás soñaban que estaban en un paraíso musical. Fue un banquete.
Neman fue grande. Tuvo una magistral interpretación y fue muy expresivo también con el lenguaje verbal de su rostro, mano izquierda y el cuerpo que se mecía casi en una danza al ritmo de las notas del pentagrama que iba ejecutando en el piano.
Celulares toman fotos (con flash, aunque se prohibió usarlo).
Retira las manos del piano, ladea el rostro, echa el cuerpo hacia atrás, coloca las manos sobre sus piernas, se endereza y…. otra vez, a arrancarle hermosas notas al piano. Notas de obras de Beethoven, Chopin, Ligeti y Ravel.
Aplausos y más aplausos, silbidos… El público aplaude sin cesar. ¡Extraordinario! ¡Fabuloso!, se oye decir.
"¡Neman es el mejor!", gritó alguien por allí.
Quizás el que así gritó fue Samuel Hako, francés de 26 años quien visita Panamá por primera vez, invitado por un amigo suyo del Bank of Paribas, uno de los patrocinadores del concierto.
Le parece que la presentación de Neman será insuperable y recomienda a la gente que no se quede en casa y vaya a disfrutar de esta competencia.
Mientras entrevistábamos a Hako, esperaba el momento de demostrar su talento la rusa Olga Kozlova, de 21 años, nacida en Moscú y miembro de una familia de músicos, entre ellos su madre pianista y su padre que toca un instrumento parecido al acordeón. Ella fue la última en presentarse esa noche, donde también participaron Jorge Giménez Pérez (22 años, España) y Oxana Shevvchenko (21 años, Rusia).