Insistir en lo imprescindible que es para las mujeres estar atentas a los controles de salud anual, nunca está de más.
Ellas deben prestar más atención al control ginecológico de rutina que debe hacerse una vez al año.

A tomar en cuenta
Este control incluye un interrogatorio sobre los antecedentes de la paciente y examen físico completo, con énfasis en la evaluación ginecológica, dice Kerima De La Ossa, especialista en ginecología y obstetricia del Centro Médico Paitilla.
Esta evaluación debe contemplar examen de mamas, ultrasonido pélvico y la toma de la citología cervical (Papanicolau).
En este punto, recalca, que la mamografía se indica a los 40 años para detección del cáncer de mama.
Mientras que en el caso de pacientes mayores de 65 años sin factores de riesgo, la densitometría ósea para determinar el riesgo de osteoporosis.
Advierte que no se debe confundir las mamografías y ultrasonidos de mama.
Las pruebas de tamizaje son las pruebas que se realizan para detectar condiciones o enfermedades en pacientes sin síntomas, con el objetivo de dar un tratamiento temprano.
El ultrasonido mamario no es el estudio de elección para detección de cáncer de mama, pero está indicado como la primera opción en pacientes jóvenes con molestias o en las que se han palpado masas en las mamas. También, como estudio complementario de la mamografía en aquellas pacientes con mamas densas.
Otras dolencias
Las mujeres también están expuestas a la osteoporosis y a las enfermedades cardiovasculares, señala el médico general Rubén Rodríguez.
La osteoporosis es una condición en la cual los huesos pierden densidad, se vuelven débiles y propensos a las fracturas, detalla Kerima De La Ossa, especialista en Ginecología y Obstetricia.
El estrógeno protege a las mujeres contra la pérdida de densidad ósea, por lo que en la menopausia, cuando cesa la producción de esta hormona, el riesgo de osteoporosis aumenta, dice.
Si bien es cierto que existen infinidad de medicamentos para tratar esta dolencia, De La Ossa aconseja la prevención, con una dieta saludable, practicar ejercicios y no fumar.
Las afecciones cardiacas también son un factor que afecta a las mujeres en la etapa menopáusica.
Este riesgo es mayor en aquellas que sufren de hipertensión, colesterol elevado, diabetes y que utilizan terapia hormonal o anticonceptivos.
Al igual que la osteoporosis, las recomendaciones para prevenir el riesgo de problemas cardiovasculares es llevar una dieta saludable, realizar actividades físicas, no fumar y limitar la ingesta de alcohol.
¡Cuidado!
No olvide, también, realizarse controles anuales que determinen niveles de colesterol, glicemia y presión arterial.
Recuerde que gran parte de estos problemas de salud mejoran con el cambio de estilo de vida, sin necesidad de recurrir a medicamentos.