Variedades

¡Copetín, Brinca Brinca! Música prohibida para mayores


Al fin le llegó la hora a todos esos niños ansiosos de disfrutar del deleite de la buena música y muy especialmente a los pequeñitos de escasos recursos económicos, que como en un cuento de hadas, han encontrado en el payaso "Copetín", el paladín de sus ratos de diversión.
Y es que desde hace unos nueve años, Alberto Iván Vergara Rodríguez, un dirigente comunitario del corregimiento de Pacora, en la populosa comunidad de Vista Hermosa, viene brindando su talento, en la mayoría de los casos en forma gratuita, con el único objetivo de llevar felicidad a esos pequeñitos inocentes, que soñaban con tener un payaso cerca, que estuviese allí con ellos, no sólo para verlo en carne y hueso, sino con la posibilidad de jugar con él y divertirse con sus ocurrencias.
Así surgió el personaje de "Copetín", de la preocupación de Alberto Vergara, quien decidió pintarse una eterna sonrisa en los labios, para contagiar a esos chicos humildes, que en medio de sus tristes realidades, encuentran minutos de alegría con la presencia de un payaso a veces torpe, siempre ocurrente, muy chistoso y bonachón. Es maravilloso, según Vergara, ver cómo esos chicos pueden en un momento cambiar su semblanza triste y hasta sus lágrimas, por pícaras sonrisas, que poco a poco se convierten en espontáneas carcajadas, cargadas de la más pura inocencia, que les llena de franca felicidad.
Lo mejor de todo, es que el gran "Copetín" ofrece un show completo, con juegos, palmadas y sobre todo, contagiosas canciones. Sí, el payaso canta y con ritmos contagiosos, alegres, que invitan a la diversión plena, pero que en sus letras llevan implícitos mensajes edificantes y didácticos, marcados por el amor y el respeto a los demás.
Lo bueno es que con ese ideal, "Copetín" ha lanzado al mercado su primera producción discográfica, denominada "Copetín Brinca, Brinca", en formato de cassette, con el fin de que sea más asequible al público infantil.
Y es que Alberto Vergara era cantante desde mucho antes. Durante diez años fue percusionista de los Combos Nacionales. Hoy por hoy cambió los instrumentos musicales por su colorido disfraz, su peluca tricolor y su redonda nariz, indumentaria con la que busca llegar a niños de áreas marginadas, con mensajes positivos, de amor a Dios, respeto a los padres y en sus shows en vivo, emplea metodologías que le permiten integrar a padres y madres en la diversión de sus hijos.
Así, "Copetín" ha viajado a diferentes regiones del país, como Cerro Azul, San Miguelito, Veraguas, apoyando iglesias, centros de salud, hospitales, asociaciones benéficas, como "Unidos por la Esperanza" (atiende a enfermos de Sida), la Teletón 20-30 y el Artistón Panamá 2000.
Para este payaso, amante de la música, es gratificante actuar por ejemplo en el Hospital del Niño y poderle sacar una sonrisa a un niño enfermo: "Es una bendición de Dios".
Pero es que Alberto no pudo tener hijos con su esposa María Isabel Arcia. Tal vez sea por ello, que quiere tanto a los niños. De hecho, crió a los hijos que María Isabel tuvo en su anterior matrimonio: Ana Isabel, quien ya tiene 24 años de edad y Guillermo, de 22 años.
Es más su hermano es también conocido en el arte de hacer reír, pues le antecedió en su in quietud, convirtiéndose en el famoso "Torombolo".
Con la vena artística corriendo por sus venas, "Copetín" promociona ahora su cassette musical, que ha sido distribuido a nivel local, incluyendo ritmos pegajosos, que van del reggae al rap, rock con son cubano, tecno y hasta un tamborito.
Con la autoría del compositor panameño Rafael Inocente, el cassette incluye temas como "Las vocales", "A comer", "Las matemáticas" y "El gallo", que es el tamborito.
Ya en algunas emisoras, que programan en su momento música infantil, se escucha el primer corte promocional denominado "Bocachito", un rock suave al estilo de los años sesenta.
En cada tema, acompañan a "Copetín" en los coros, los niños de la Comunidad de Vista Hermosa, con los arreglos de Jorge Guzmán y también el acompañamiento en algunos coros de Gisell Rosas.
Es poco el espacio que los niños encuentran en las programaciones radiales, por lo que el payaso solicita a las emisoras que programen música para los pequeñitos, que también tienen derecho a divertirse. Es más, los grandes también encuentran diversión en la música infantil, tal es el caso de temas como "Ilary, lary, eh", "La Yenca" y muchos más, que son programados hasta en las pistas de bailes en diferentes eventos y discotecas.


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38230
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América