Un extracto
- Este proyecto musical tuvo el privilegio de conocer por intermedio de Rosemarie, al Dr. Octavio Choy y Nela de Choy, miembros del Consejo de Arte de Connecticut, en EUA. Ellos donaron los primeros violines y violas, y su apoyo ha sido de tal impacto, que la comunidad los distinguió y a su familia como “hijos magníficos” de Natá de los Caballeros.
Personas proactivas, organizadas, con capacidad de liderazgo, con un arraigado orgullo por sus tradiciones y una bien cimentada identidad nacional, así como bien definidas metas son agentes de cambio. Vivo ejemplo son los miembros de la Fundación Natá de los Caballeros Siglo XXI (Funac).
Fruto de la visión, talento, tesón y claro norte de una comunidad lo es la publicación “Camino de música y esperanza... Orquesta juvenil de Natá de los Caballeros”, testimonio de una gestión de arte y cultura, sobre la cual nos da detalles la autora, Ana María del C. Arosemena Tapia.

Escribe en la obra de 141 páginas y 6 capítulos, publicada por la Editorial Carlos Manuel Gasteazoro de la Universidad de Panamá y presentada en Natá en Noviembre de 2012, que su primer contacto con los músicos natariegos fue hace cinco años, cuando ella fue a ver la competencia de violín folclórico panameño “Clímaco Batista”.
Rememora que antes, finalizando la década de los 90, se había ido despertando en ella el interés por estudiar a fondo la música folclórica, lo cual fue posible con el apoyo de su amigo Gustavo Salamín.

Luego, explica cómo un grupo de natariegos adultos, con el aval del municipio, en el año 2000 comenzó a dar los primeros pasos y se organizó; el Dr. José Francisco Urrutia donó los primeros instrumentos.
Hubo interés. Menguó este por las ocupaciones del día a día, y como los adultos fueron desertando, se fueron incorporando niños y jóvenes. En buena hora. Ellos dieron la talla, y prueba de eso lo es la obra que compila detalles y más de 80 fotos de patrocinadores, conciertos, reconocimientos y proyectos de los talentosos artistas por los que se apostó.

Para muestra, un botón: Itzel Martínez, de 17 años, ganó en 2010 la “Medalla de Medallas Clímaco Batista”. En 2006 había ganado el III lugar y en 2007 y 2009, el I.
No cabe duda de que el Proyecto Escuela de Música de Natá de los Caballeros ha sido un semillero cuya tierra es fértil. Comenzó con 30 niños y jóvenes. La mayoría se proveyó de sus propios instrumentos (flautas, guitarras y órganos).
Ese genuino interés de ellos y sus mecenas, entre los que están, además de Funac, el Comité Pro Escuela de Música, la Sra. Itzel (Chely) Vásquez, Rosemarie Gnaegi de Ayala, Octavio Choy, Marianela (Nela) de Choy, Roderick González, Rafael Batista, Efraín Castro, Luis Casal, Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Samuel Robles, Denia de De Vicente, Eduardo Pazmiño y Melva Rosa Pérez S., entre muchos otros.
Bien abonado el semillero, no faltaron las invitaciones al grupo de jóvenes músicos: entre estas, a tres campamentos de la Asociación Nacional de Conciertos y a talleres musicales. Ellos, como una esponja, aprenden entusiastas y los aplausos y reconocimientos evidencian su calidad artística. El libro da cuenta de ello.