Trata de que la familia completa se saque una foto todos juntos el mismo día a cada año. Estas imágenes pronto se convertirán en joyas de familia que cada uno atesorará.
Otra tradición excelente que podrías poner en práctica es la creación de un álbum separado para cada niño o para la familia entera, o para ocasiones especiales. Estos se convertirán no sólo en recuerdos increíbles, sino que te darán la oportunidad de sentarte a conversar sobre las fotos con otros miembros de la familia.