Al ritmo del tamborito, la murga y de todos los toques culturales que caracterizan a cada región de nuestro país, Panamá se empapó de emoción, al ver reunida a su gente en un solo espectáculo cultural denominado desfile “Crisol de Razas”.
Apuntando a cada uno de los toques culturales que identifican a las provincias y comarcas de nuestro país, más de quince carros alegóricos mostraron a los panameños, un maravilloso mundo de etnias que forman parte de este “Puente del mundo, corazón del universo”.
La belleza universal y nacional hizo su deslumbrante aparición. Justine Pasek, hermosamente ataviada con nuestro vestido nacional, formó parte del primer carro alegórico que dio inicio al tan esperado desfile, lleno de admirables obras.
El mismo representaba el Centenario de la República, con una temática centralizada en todos los grupos étnicos que han constituido nuestra tierra: negros, chinos, mestizos y europeos.
Bocas del Toro y Coclé denotaron los rasgos más sobresalientes de sus regiones, en dos carros que destacaban la riqueza del “oro verde”, una paradisiaca isla y huacas e indios que se apoderaron de esta última tierra.
El colorido de los carros seguía deslumbrando a cada uno de los presentes. Al ritmo del baile congo, los colonenses se apoderaron de las avenidas, mientras que la provincia de Chiriquí no desaprovechó la oportunidad para destacar la actividad agrícola y ganadera, característica de esa región y a la vez desarrollada por los Ngöbe Buglé.
La región que más se destaca por su fauna y flora, Darién, mostró su verdor y encanto a través de su carro alegórico decorado con dos exóticas guacamayas. Le siguió el de la provincia de Herrera, fielmente animado con las danzas de los diablicos.
La octava maravilla del mundo no podía faltar en tan especial evento. El Canal de Panamá, abrazando con sus compuertas a un mundo que ve a diario, fue el diseño central del carro de la provincia de Panamá “Puente del mundo, corazón del universo”.
La Iglesia Catedral y el indio Urracá fueron físicamente resaltados en dos de los coloridos carros. Igualmente, los grupos de la comunidad afro-antillana, la Sociedad Israelí, la Sociedad Hindú y la Sociedad China, entre otros.
Finalmente, los santeños hicieron su aparición, para, al ritmo del las tonadas del carnaval y con un carro engalanado con la reina del Calle Abajo de las Tablas, María Laura, dar un cierre previo a un despliegue de fuegos artificiales.