Resulta ser que el kid es el hijo del mecánico de “Smoke”, para darle más feeling a la trama y bien... ¿Qué más? Algo más o menos rápido y ni tan furioso, aunque con menos tensión que Driven, aquella película de Renny Harlin (Alerta en lo profundo) con Sylvester Stallone y Kip Pardue.
Hay que reconocer que este filme es uno más del montón, pero con un gran elenco que incluye a Fishburne y Luke, que hizo un buen trabajo con Antwone Fisher, seguidos por Lisa Bonet, Orlando Jones, Djimon Hounsou, Larenz Tate y el rapero Kid Rock.
Su director, Reggie Rock Bythewood, fue uno de los que escribió ese pequeño gran proyecto de Spike Lee, Get on the bus y ha sido reconocido por su trabajo anterior Dancing in September. Por cierto, se dice que el filme está basado en un personaje real, si de algo sirve el comentario. (3) Nueva York, cerca de Times Square. Stu (Colin Farrell) dice ser un agente de relaciones públicas, pero no tiene oficina, secretarias, asistentes o grandes estrellas que representar. Entra en la rutinaria caseta telefónica para llamar a su nenita (Katie Holmes), una aspirante a actriz, que no es su esposa, y de pronto recibe una llamada. Alquien está estratégicamente ubicado en alguna ventana, con un rifle de mira telescópica.
Él dicta las normas a seguir en este juego de la verdad, en el cual Stu deberá desnudar su alma frente al mundo, mientras lo ven en todas las pantallas de televisión, mientras que la policía lo rodea y sospecha que él es un asesino, por haber matado a un chulo que estaba cerca de la caseta y le reclamaba por un mal trato a sus mujeres.
Alfred Hitchcock tenía la idea de hacer este filme en 1936 y Larry Cohen, conocidísimo escritor de seriales B como "It"s alive", decide tomar las riendas de este filme y bajo la dirección de Schumacer (Los chicos perdidos, St. Elmo"s Fire y Batman Forever) hacen una pieza de antología.
“Enlace mortal “ un gran trabajo porque mantiene al espectador al borde del asiento. Es uno de los mejores filmes de su director y se destaca por una increíble participación de Kiefer Sutherland (ta pegao" con la teleserie 24). Colin Farrell trabajó junto con Tom Cruise en Minority Report y ha estado en al menos tres títulos más que han desfilado por las carteleras locales, incluyendo Daredevil (como Bullseye) y El discípulo con Al Pacino (4.7) Una pareja de interioranos, desplazados de su tierra, se enfrentan en Bogotá, enorme e indolente. Toño, Paulina y los hijos de ella sufren desilusiones, engaños y recuerdan todo el tormento amoroso vivido en el pueblo, con las consecuencias violentas que el conflicto colombiano arrullaba en las camas de cada uno de ellos.
Luis Alberto Restrepo debuta en el cine colombiano con este filme, cuya idea partió de una vivencia hace algún tiempo. Se trata de dar a conocer un conflicto interno, en los corazones de los protagonistas, tomando como referente la violencia armada que vive la hermana nación.
Hay quienes adoran ver este trabajo y lloran. Hay otros que lo ven como un melodrama de poquísima factura cuyo único atributo real es el soporte actoral del elenco y sus principales defectos recaen en la forma tan "colorincha" en la cual dan tratamiento a un conflicto tan serio como el de la guerra colombiana, sin darle tanto protagonismo a una historia contada para un público que se mete inyecciones de Televisa, RCN, Venevisión, Globo o cuanta casa productora de novelas exista en el mercado latinoamericano. (2.8)
Las familias Brochero y Cristancho, los líderes indiscutibles del barrio, viven felices por un momento, pero las inevitables diferencias producto del calor de barrio agrian la leche y la felicidad se convierte en tragedias y conflictos irreconciliables en el barrio.
Se trata de una aceptable comedia de humor negro que arranca normalona, como la clásica película de barrio, pero conforme se va hilando la historia y conocemos de las debilidades de sus protagonistas, el perceptor le sigue la pista a una historia real, con conflictos muy reales. Posiblemente lo que más llame la atención, por detrás de la historia, sean los créditos iniciales, muy chistosos, además de la presencia de Paola Rey, la conocida "Babysister". (3.7) Sean Vetter (Vin Diesel) es un policía de narcóticos que tiene entre ceja y ceja acabar con la organización de Diablo, un poderoso narco de la frontera con México... y lo logra. El policía pide a su "pana" y colega Demetrius Hicks (Larenz Tate) un apoyo para acabar de una vez por todas con el imperio del mal, empezando a actuar como maleantes "de a de veras".
Como resultado, la respuesta de Diablo lo marca para siempre, pues su familia paga cara la acción de Vetter. Sean, acabado y con ganas de matar, hace un extraño pacto con Memo Lucero para vengarse y las cosas se ponen violentas.
F. Gary Gray hizo un trabajo con resultados interesantes llamado Set it off, que por cierto, me permitió ver por primera vez a Queen Latifah (es que no había birriado Living Single). Luego puso a Samuel Jackson junto a Kevin Spacey en El Negociador y le fue mejor. Ahora, no sé si Un hombre diferente esté mejor o peor que las dos anteriores, pero de alguna forma resulta entretenida viendo tanta vaina pasar entre Los Angeles y Tijuana. Por cierto, iban a titular "El Diablo" a esta película, pero New Line Cinema le cambió el título porque la compañía que creó el videojuego “El Diablo” puso una demanda porque tiene planes de llevarlo al cine. (3.4)