Vestida con un vestido negro largo con escote pronunciado, Jolie, de 28 años, caminó unos 25 minutos entre la gente, firmando autógrafos y posando para fotografías el martes por la noche frente a una sala de cine en Leicester Square.
El director Jan de Bont y las coestrellas Ciaran Hinds y Noah Taylor estuvieron con ella. Muchas de las admiradoras más jóvenes de la artista llegaron al estreno vestidas como Lara Croft.
"Se ven tan bonitas, y es bueno saber que si yo me retiro habrá alguien que me reemplace", dijo Jolie. La actriz vive en Gran Bretaña con su hijo Maddox, de dos años, que adoptó en Camboya el año pasado.
Título del filme: Tomb Raider: La cuna de la vida
Queríamos ponerle: Lara Croft noquea tiburones... Joooooooo!!
Director: Jan de Bont
Elenco: Angelina Jolie, Gerard Butler y Djimon Hounsou.
Lo de "La caja de Pandora" es un cuento de chiquillos al lado de la explicación que Lara Croft hace sobre esta peculiar arma de destrucción de la humanidad, un artefacto que contiene los mayores males incurables. Esta caja se encuentra nada más y nada menos que en Africa (¡sorpresa!) y nuestra protagonista debe pelearse con todos, a su mejor estilo para proteger al mundo de los malos, malos, malos.
Sí, hay un villano, un científico ganador del premio Nobel, el Dr. Jonathan Reiss (Ciarán Hinds, el presidente ruso de "La suma de todos los miedos") que intenta controlar dicho poder, y para detenerlo, Lara necesita de Terry Sheridan, un ex agente renegado que fue amante de la heroína. ¿Qué más? Exageradas escenas de acción, mala música y exageradas escenas de acción sin un guión lo suficientemente interesante para que pueda considerarse como una buena cinta basada en juegos de videos. Sí, es mala, pero me gustó más que la primera.
Título del filme: La noche del crimen
Queríamos ponerle: ¿Cuál crimen?
Director: Daniel Algrant
Elenco: Al Pacino, Ryan O"Neal, Tea Leoni y Kim Basinger
Eli Wurman (Al Pacino) es un legendario relacionista público neoyorquino que sabe que ya no tiene días de gloria. Por ahora, mezcla alcohol y anfetaminas, día a día pierde sus instintos y se apega a la idea de tener un último gran acontecimiento para la prensa farandulera. En medio de tanta nada, son las 2:30 de la mañana y Eli está haciendo un favor a su único cliente Cary Launer (Ryan O"Neil) un actor ganador del Oscar que tiene aspiraciones políticas. A partir del favorcito, Eli estará metido en una sucia red de conspiraciones y asesinatos, orquestados por el poder de la capital de los rascacielos.
Esta oferta crítica de Daniel Algrant, guionista colaborador de la teleserie de HBO, "Sex and the City", plantea la decadencia y el ocaso de una ciudad de ensueño, cuyo cuestionamiento a la galopante corrupción va perdiendo densidad conforme atontan la historia con un crimen del cual no interesa mucho. De hecho, la muerte de la actriz interpretada por Tea Leoni frente a la cantidad de problemas que tiene por sí mismo Eli llega a ser tan insignificante que, al final, con la muerte del relacionista, ya no importa por qué lo mataron.
De hecho, Pacino parece convertir en su especialidad este tipo de caracterizaciones de hombres maduros consumidos y en espera de alguna redención. Si vieron "Insmonia y Simone", con esta completan el círculo depre de Pacino.
Título del filme: Lo que una chica quiere
Queríamos ponerle: Mi papá es un Lord
Director: Dennie Gordon
Elenco: Amanda Bynes, Kelly Preston y Colin Firth.
En 1958, Vincet Minelli dirigió a Rex Harrison en la adaptación cinematográfica de la obra "The Reluctant Debutant", de William Douglas Home. Esa comedia fue una de las más populares de la época y muchos, pero muchos años después , la productora Denise Di Novi ("A Walk to Remember", "Mensaje en una botella") desarrolló "Lo que una chica quiere", la tierna historia de una jovencita llena de vida que sueña con forjar una relación con el padre al que nunca ha conocido y que resulta ser un lord británico.
En el filme, Daphne Reynolds (Amanda Bynes) tiene una gran relación con su bohemia mamá Libby (Kelly Preston), pero ella sueña con encontrarse con su papá que resulta ser el destacado político Lord Henry Dashwood (Colin Firth).
Daphne viaja a Londres y consigue lo que quiere. El resto del relato es una tontita comedia de situaciones en donde la protagonista pasa de ser una newyorkina sin linaje a una recatada debutante, metida en una apretada agenda de aburridos, pero necesarios, eventos sociales británicos, bien recreados por las cortinas que crean para identificar la nueva metida de pata de la protagonista Al final el filme consigue lo que quiere, enternecer con una idea no muy fresca, pero agradable para audiencias que se mueren por estos cuentos de hadas contemporáneos. Eso sí, divierte a ratos y es tan ligera que no da para más.