Tres bellas mujeres (Roselyn Sánchez, Jacy Velásquez y Sofía Vergara) tienen en común: el amor del mismo hombre. A partir de esta situación, el “queme” inclemente de Tomás (Eduardo Verástegui), un sin fin de enredos intervienen en sus vidas como para hacerles entender de “zopetón” que no se necesita a un “papi chulo” para hacerse valer como lo que son: unas preciosas, inteligentes e independientes mujeres. De todas formas, ¿creen que es necesario hacer una sinopsis luego de ver los avances o chequear el cartel de este filme?
Una cosa queda muy clara con Un amante para tres. La percepción que tiene “Hollywood mainstream” sobre la herencia latina es tan pobre que bastaría ver Mambo Café con Thalía, A million to Juan, con Paul Rodriguez, la serie de TV Sala de parejas o pasarse un sábado en la noche viendo Don Francisco, para evitar así salir lastimado con esta sorna al supuesto calor hispano.
Ahora, nada malo hay con hacer una divertidísima comedia de enredos con ambiente latino. Cheech Marín hizo lo suyo con Born in East L.A. y hasta recibió premios por ese trabajo, al igual que Robert Rodríguez y su serie de Spy Kids. El asunto es que Un amante para tres pareciera ser una comedia ligera y se convierte en una tonta comedia ligera que estereotipa a los latinos, tratando de llevar un mensaje positivo.
Lo que sí vale la pena mencionar son cositas sencillas, pero que cuentan. 1. Aparece música de Rabanes y Gaitanes, para orgullo patrio. 2. Esas tres mujeres son realmente preciosas y en pantalla son el soporte del filme. 3. La simpática utilización de cortinas en dibujos animados. 4. La presencia de María Conchita Alonso, más madura y aceptando que la edad llega. 5. El hecho de que haya un elenco totalmente latino.
Lo que no nos cuadra. 1. Que la produzca Forest Withaker. 2. Que aún viendo películas como La Bamba, Mi Familia, Hermanos de Sangre, American me, I like it like that, Mi vida Loca o Selena, no se den cuenta que hay un extraordinario caudal de historias que con buen tino, se convierten en inovidables títulos. 3. Que su directora, siendo la responsable de capítulos de The Brothers García, Grounded for life o los shows de Bernie Mac y Chris Rock, se haya metido en este proyecto.
De todas formas, Un amante para tres tiene su público, entre ellos: aquellas damitas que sueñan con Eduardo Verástegui, aquellos que suspiran por Sofía Vergara, se mueren por Jacy Velásquez y se babean por Roselyn Sánchez (¿la vieron en el crucero de las locas?), quienes se deslumbran con los comentarios de Walter Mercado, que hasta encanta a las mascotas, algunas que desean ver cantando a Carlos Ponce en la gran pantalla y quienes disfrutan a plenitud torturándose con este tipo de comedias.
Eddie Yang (Jackie Chan) es un policía de Hong Kong que casi muere mientras investiga un caso que involucra un misterioso talismán con poderes. En sus manos, esta misteriosa prenda le da fuerza y destreza inimaginable para detener a cabeza de serpiente (Julian Sands) que como es harto conocido, quiere.. “dominar el mundooooo”. En el interín, une fuerzas con la agente británica de la Interpol Nicole James (Claire Forlani) y el agente Arthur Watson (Lee Evans).
Primer gran acierto. Se trara del primer filme en donde Jackie Chan besa a su coestrella, para sorpresa de sus fanáticos, ya es tiempo de que el actor afine sus dotes románticas. Segundo gran acierto -esta es para los amantes de las trivias-. Chan se convierte en la primera persona, después del rey George V, que se sienta en el trono del Castillo de Dublin. Superados esos interesantes datos, lo siguiente no resulta muy alentador.
Si la primera hora del filme prometía ser una agradable experiencia, resulta que se convirtió rápidamente en su anterior filme, El Tuxedo, una mala película con buenas intenciones.
La trama es insípida y poco consistente; abusan de los efectos digitales y para colmo de males, la participación de sus coestrellas no aporta mucho al desarrollo de la historia.
Jackie Chan tiene como próximos proyectos una nueva versión de La vuelta al mundo en 80 días (del libro de Verne. padres, pongan a los pelaos a leer a Julio Verne o H.G. Wells) y la tercera parte de Rush Hour. Mientras tanto, estas peliculillas de Chan sirven para añorar sus producciones en Hong Kong y pedir que considere evitar guiones tan tontos.
Lizzie Maguire es un serial Disney de televisión para niños y adolescentes muy popular en Estados Unidos y se puede ver por acá en televisión por cable. A la pantalla grande llega esta semana Lizzie Maguire, la película, y su resultados es igual al de la teleserie. En el filme, Lizzie se gradúa de secundaria y se va de viaje con sus compañeritos de escuela a Italia. En Roma es confundida con Isabella, una famosa cantante de pop cuyo ex novio, otro antante de pop que le hace dúo, empieza a enamorarse de ella. Clásica, enredos y divertidas secuencias que solamente divierten a las almas ingenuas y a los adolescentes que adoran este género.
Lo cierto es que Hilary Duff, a quien vimos recientemente en Agente Especial Cody Banks, firmó un contrato con Walt Disney Music luego de que el soundtrack de esta cinta alcanzara el disco de platino en ventas y este filme aumentó su popularidad entre sus fans.
Ahora, lo único verdaderamente rescatable de esta zonza comedia de adolescentes es la combinación de la comedia tipo slapstick con secuencias de dibujos animados que representan los sentimientos ocultos de la torpe, pero preciosa chica, que hacen recordar las travesuras de Bobby en la serie animada El mundo de Bobby. Ah, esa técnica se utiliza también en el filme “The Dangerous Lives Of Altar Boys”, de Peter Care (uno de los videastas de Depeche Mode), con Kieran Culkin, Jodie Foster y Vincent D’Onofrio.