Hay una sensación de tristeza y regocijo al terminar de ver nueve horas y pico de una historia extraordinariamente narrada. Al final de El Regreso del Rey dan ganas de volver a ver El Señor de los Anillos como la obra completa que es, y luego de ello, ver las versiones extendidas, los detrás de las cámaras, algunos bloopers y para colmo de males, leerse los tres libros y El Hobbit. Qué birria.
Digno final para una digna serie. El Regreso del Rey es la acertada conclusión del viaje de Frodo Bolsón y los miembros de la Comunidad del Anillo, que buscan acabar con Sauron.
Nuevamente la atención está en Frodo (Elijah Wood), Sam (Sean Astin) y Gollum (Andy Serkis), quienes siguen hacia Mordor para destruir el Anillo; Aragorn (Viggo Mortensen), Gimli (John Rhys-Davies), Gandalf (Ian McKellen) y Legolas (Orlando Bloom) ya reunidos con Merry (Dominic Monaghan) y Pippin (Billy Boyd), quienes junto con el Rey Theóden (Bernard Hill) y su sobrina Eowyn (Miranda Otto), viajan a Minas Tirith para la gran batalla.
El filme dura tres horas y unos minutillos, pero cada minuto vale la pena, pues el equipo se encarga de ofrecer una historia emocionantemente precisa y cautivadora en todo los sentidos. Si bien, la mejor pelea está en la primera parte (la muerte de Boromir) y la mejor batalla en la segunda (El abismo de Helm), en esta conclusión entramos en una pelea para salir de ella y entrar en otra y otra y otra cada vez más interesante.
El Retorno del Rey es sin duda la mejor aventura filmada en los últimos tiempos y sin lugar a dudas El señor de los Anillos es la mejor trilogía realizada a la fecha. (5) Y le pusimos: Eddie Murphy, regresa a los ochenta.
Dirección: Rob Minkoff
Elenco: Eddie Murphy, Terence Stamp, Wallace Shawn, Marsha Thomason y Jennifer Tilly.
Unos 999 macabros y burlones fantasmas están por presentarse ante la familia Evers, cuyo patriarca resulta ser un agente inmobiliario adicto al trabajo que arrastra a la familia a la espantosa mansión Gracey, en vez de pasar un fin de semana de descanso y placer.
Jim Evers (Murphy) tiene 13 horas para romper la maldición y entender que es más importante la unidad familiar. La Mansión Embrujada es un parque temático en Estados Unidos, igualito que Piratas del Caribe, pero la diferencia está en que el filme de espanto es inferior a la gran aventura de los mares estrenada el año pasado.
La dirección de Rob Minkoff es tan burda como las salidas fáciles que encuentran en el guión. Minkoff anteriormente hizo Stuart Little, divertida, pero tontorrona aventurilla de un ratoncito adoptado por una familia estadounidense de comerciales de televisión.
El gran acierto de La mansión embrujada son sus efectos especiales y de maquillaje (Rick Baker, eres un genio), la presencia de Marsha Thomason (si la vieron en La Ouija y en esa espantosa comedia de Martin Laurence Caballero Negro) como la bella señora Evers y la inclusión del elenco infantil en las últimas cintas de Murphy.
Por lo demás, Eddie, extrañamos 48 horas, Beverly Hills Cop e incluso Bowfinger. (2.9)