El actor y ahora músico Russell Crowe se encuentra bajo una nube de sospecha, en su país natal, por -supuestamente- haber fumado mientras ofrecía conciertos con su nueva banda.
Crowe, aparentemente, prendió cigarrillos durante sus actuaciones en Nueva Zelandia, lo que constituiría una violación de una ley que prohibe fumar en bares, restaurantes, casinos y otros sitios públicos cerrados.