El Simposio Científico de Kellogg"s: Hierro, Crecimiento y Desarrollo, que tiene como sede Panamá, hoy lunes 15 de marzo y que forma parte de una cruzada internacional para educar y concientizar a la comunidad sobre la importancia del hierro en la dieta y los efectos de su deficiencia en la salud, principalmente de niños, mujeres embarazadas y en edad fértil, servirá de marco para declarar 1999 como el Año del Hierro en Centroamérica, informó el Gerente de Nutrición y Asuntos Regulatorios de Kellogg"s en América Latina, Dr. Juan Pablo Peña-Rosas.
En América Latina uno de cada dos niños menores de cinco años y una de cada cuatro mujeres adultas tienen anemia, informó la fuente y explicó que la Kellog"s a través de su Instituto ha realizado investigaciones que confirman los daños irreversibles que la deficiencia del hierro causa en niños menores de dos años cuyo sistema nervioso central está en proceso de maduración. También se ha visto el impacto negativo por la baja ingesta de hierro en escolares: su rendimiento es menor y les afecta su memoria visual, memoria a corto plazo y su habilidad verbal.
El equipo de investigadores de Kellogg"s ha demostrado que niños que han registrado baja puntuación en pruebas de test psicométricas y que son sometidos a tratamientos con suplementos de hierro logran cambios favorables.
Por cada caso de anemia, hay dos de cada tres con deficiencias de hierro no diagnosticada, lo que pone de relieve la importancia de la prevención y de la educación en salud nutricional.
La Kellogg"s, dijo el especialista Peña-Rosas, efectúa investigaciones encaminadas a la búsqueda de formas de hierro más biodisponibles.
Por otro lado, recordó que del hierro que consume el individuo absorbe menos de la mitad (de las carnes que son buenas fuentes de hierro sólo 1/4, mientras que de los vegetales tan solo absorbe del 4 al 5% de los requerimientos diarios del organismo) porque hay factores que inhiben dicha absorción. Aquí, explicó, entra en juego la combinación adecuada de los alimentos con hierros y otros que favorecen la absorción. A saber: si consume granos, consuma con estos frutas cítricas, ricas en Vitamina C, que duplican o triplican el hierro de éstos. Pero, evite tomar café y té y si los toma, que sea una hora antes o una hora después de las comidas porque ambos impiden que su cuerpo absorba todo el hierro que usted consume.
El EDTA (Etil Diamino Tetra Acetato) y el Hierro Amino Quelado son dos de las nuevas formas de hierro de fácil absorción por el organismo humano y el EDTA ya se ha añadido al azúcar en Guatemala, a la soya en Tailandia y a la masala en Indonesia, todos productos de consumo popular, dijo Peña-Rosas, quien explicó que EDTA tiene un efecto doble porque permite que haya tanto absorción del fortificante como del hierro que viene dentro de los alimentos que consume la persona.
Recalcó que la educación en salud es una buena estrategia para producir agentes multiplicadores y agentes de cambio, de allí que este Simposio va dirigido a más de 250 profesionales de nutrición y salud y en el mismo participarán expertos de los Estados Unidos, México, Venezuela, Guatemala y Panamá, en calidad de oradores.
Peña Rosas se congratuló de que la salud de la población sea foco de atención de organismos internacionales, como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y Organización Mundial para la Salud (OPS), empresa privada (como Kellogg"s), gobiernos y ONGs. Con el Ministerio de Salud de Panamá y el Instituto de Nutrición de Centro América y Panamá (INCAP), trabajan en un proyecto de investigación sobre los beneficios de incluir el fortificante EDTA como parte de la merienda escolar para ver los alcances que tiene como medida preventiva.
Finalmente, dijo que Kellogg"s tiene en su Instituto cerca de 60 investigadores en nutrición y 30 en tecnología de alimentos.
SITUACION EN PANAMA
En lo que respecta a nuestro país, la Licda. Odalis Teresa Sinisterra Rodríguez, del Ministerio de Salud, mencionó programas y acciones de esta dependencia estatal y otras conjuntamente con el Ministerio de Educación, encaminadas a mejorar la nutrición y salud integral de la comunidad, particularmente la de los grupos de mayor riesgo. Entre éstas:1) orientación sobre nutrición y requerimientos de hierro en la dieta, según si se es lactante, pre-escolar, embarazada, madre lactante, mujer adulta u hombre adulto; 2) apoyo a la dieta de la población escolar con la galleta nutricional y nutricrema; 3) desparasitación masiva (para controlar la uncinaria) en las escuelas rurales y enriquecimiento de alimentos de consumo masivo (harina de trigo) con hierro.
También dijo que según la Encuesta Nacional de Consumo, el 48% de las personas en Panamá consumen carne diariamente y recordó a las madres de familia que deben evitar darle leche entera a los niños menores de dos años (les puede producir micro hemorragias en los intestinos) y deben practicar la lactancia, pues la leche materna contiene los nutrientes que ellos necesitan.
Adicionalmente, hizo un llamado al 20% de las madres embarazadas que aún no llevan un control pre-natal para que se beneficien de los servicios de orientación necesaria y suplementación preventiva o terapéutica, la cual es gratuita.
Agregó la Licda. Sinisterra que en Mayo se aplicará en Panamá la Encuesta Nacional de Vitamina A y Hierro, enfocada a pre-escolares, escolares, embarazadas y mujeres en edad fértil que servirá de base para definir políticas y estrategias en materia de salud en el país.
Informó también que desde 1995, el Ministerio lleva adelante el Plan de Control de Anemia por Deficiencia de Hierro, en 1967 se realizó la Primera Encuesta Nacional de Nutrición y en 1992 la Primera Encuesta Nacional de Vitamina A y Hierro, a 999 niños pre-escolares de 12 a 59 meses y se detectó que uno de cada cinco padecía anemia. O sea, que tenía hemoglobina por debajo de 11.
Añadió que en el país se han realizado diversos estudios puntuales a nivel de escolares y embarazadas y se insiste en la importancia de la prevención en salud.
Finalmente, dijo que el cónclave Kellogg"s: hierro, crecimiento y desarrollo es auspiciado por el Ministerio de Salud de Panamá, el Instituto de Nutrición de Centro América y Panamá (INCAP y la Asociación Panameña de Nutricionistas-Diestistas