Hablan de hombres cuyo único defecto es no ser solteros, que los "casados saben mejor" o que ellos están "garantizados", no sabemos si el contenido de algunas canciones incitan este tipo de preferencia o sólo hablan la pura realidad. Lo que no podemos negar es que los hombres con anillo tienen un mercado cautivo de mujeres dispuestas a involucrase con ellos.
En busca de una explicación, consultamos a la socióloga y catedrática universitaria Enriqueta Davis. Las doctora indicó que no es que los casados tengan más encanto que los solteros, lo que ocurre es que ciertas mujeres jóvenes prefieren estar con hombres mayores, porque los compañeros de su edad no tienen carro o los recursos para llevarlas a un sitio "fino".
Ttienen mayor experiencia para enamorarlas o embaucarlas con el cuento de que no les va bien en su matrimonio y que están pensando separarse. Según la especialista, a las mujeres profesionales son otros los factores que las atraen. Están tan preparadas académicamente que se les dificulta encontrar una pareja con similar estatus o salario.
La Dra. Davis nos contó un ejemplo que siempre dice a sus estudiantes. "Brad Pitt maneja un diablo rojo, pero como es Brad Pitt, un hombre divino, no te importa y te casas. Pero qué sucede cuando das una fiestas e invitas a tus colegas doctores, a ¿Quién va a invitar él? ¿Al "palanca"?.
Como las mujeres tenemos la necesidad de comunicarnos intelectual y emocionalmente con el hombre que elegimos, muchas veces hacemos "clic" con un hombre interesante, maduro, inteligente, atractivo y ... generalmente casado. Es como dijo una de mis entrevistadas: "No es que me guste porque es casado, me gusta porque es hombre". De esta manera un afecto desinteresado puede transformarse en otra cosa.
El psicólogo César Alfonso, por su parte, señala que las razones para involucrarse con un hombre con pareja dependen de lo que desee la mujer. "Puede deberse a que sólo quieren satisfacción y sexo sin compromiso y en esos casos nada mejor que un hombre casado, porque la probabilidad de que se enamoren y se le "peguen" es menor", expresó.
Alfonso añadió que en ocasiones esas mujeres sólo buscan compartir con una persona mayor y más experimentada (no sólo con respecto al sexo); pueden interesarse por tener o compartir momentos, pero sin ningún tipo de compromiso.
Otro elemento que me recordaron mis entrevistados fue el deseo por lo prohibido, esa cosquillita de satisfacción cuando sabes que contravienes lo establecido por la sociedad. Quien ha visto programas de Discovery Channel puede comparar el campo del amor con la lucha por la sobrevivencia de los depredadores del Serengueti. Una leopardo hembra caza sola y mata con esfuerzo una suculenta presa, cuando se dispone a comerla, corre el riego de que aparezcan las hienas oportunistas. Ellas andan en grupo y arrebatan las presas listas para comer a la cansada cazadora. No se tomaron ni el tiempo ni la molestia de observar, seleccionar y perseguir a la presa, sólo quieren comer y se es sin esfuerzo, mejor.
Hablamos también de la posición privilegiada del más fuerte, en lo agradable que sienten algunas sabiendo que en el territorio de caza ellas puede tomar lo que quieran. Puede ser una lucha de egos, la competencia eterna y enferma de sentirse superior a otra mujer. Hay tantas historias, como relaciones extramaritales, cada una con sus agravantes y atenuantes. Las razones para estar inmersa en ellas, sólo sus protagonistas las conocen.
Jhonny Rodríguez: "Algunos taxis, que son muy contados, prestan un buen servicio al público, pero en el mayor porcentaje, impera el poco importa con la gente, y hasta parece que los policías les tienen miedo, pues cometen toda clase de infracciones en sus narices y no hacen nada".
Ciro Benítez: "Hasta donde he podido ver el servicio es deficiente, no puedo decir que todos los taxistas son malos, pero no podemos cambiar una realidad, y la verdad es que tenemos un servicio de transporte selectivo muy malo".
Elsa de Rodríguez: "No estoy de acuerdo en especial con las tarifas que cobran, pues abusan del usuario. Sabemos que la situación económica está dura, y que los bolsillos de ellos están golpeados, pero los de nosotros los usuarios están en las mismas condiciones y no es justo que nos golpeen más y menos con un servicio ineficiente, donde los taxistas determinan a dónde llevan al pasajero".
Daniel Blanco: "Creo que el servicio no es malo, pero el problema es el exceso en las condiciones que se contratan a los palancas, donde se les exige unas cuentas extremas, por lo que van a la calle, con un sistema que los obliga a portarse duro en las calles, y de allí su actitud reflejada en el servicio que prestan".