La brecha que hay en la comunicación intergeneracional, vacíos, sueños truncados por haber elegido un camino equivocado, ciertas condiciones que son caldo de cultivo para brotes de violencia y otras fallas sociales se reflejan en el teatro, que un excelente instrumento para crear conciencia.
De esto ha tomado nota Abdiel Tapia, quien en el ejercicio cotidiano de este arte, al que se dedica a tiempo completo como actor y director, tiene la oportunidad de poner el dedo en la llaga y lo hace sin titubear. Una vez más, escoge para llevar al tablado una obra humana, “Hablemos de lo que no hemos vivido”, en la que restriega en la cara a los jóvenes su indolencia hacia los adultos mayores.
Otros temas que aborda son la ludopatía, la violencia, la delincuencia, los intereses creados y la apatía colectiva que parece una pandemia mundial.
Esta obra ganó en 2008 el Premio Nacional de Literatura Ricardo Miró y se presenta hoy a las 8:00 p.m., a B/10.00 la entrada.