Los adolescentes están en momentos en que tienen que definir importantes cosas en su vida, afincar su temperamento, afirmar valores, elegir caminos y fortalecer relaciones. Por si fuera poco, su cuerpo y su psiquis experimentan cambios y nuevas sensaciones. Además, necesitan reafirmarse. Sentirse queridos y aceptados. Todo lo anterior junto los hace sentir acorralados, confusos y no es de extrañar que hasta experimenten dudas y algo de depresión.
Usted tiene que estar abierto al diálogo, observarlos, aconsejarlos, pero, más que nada, escucharlos, saber cómo piensan, lo que sienten, lo que desean, lo que esperan de Ud. y de la vida.
Su curiosidad ilimitada y su imaginación lo acompañan las 24 horas del día en su tarea de descubrimiento. Se mueve ya sea gateando, agarrado de los muebles o caminando (según la edad), siempre indagando. Mira las cosas, les da la vuelta, las mira desde otro ángulo, prueba a ver de qué están hechas.Toca, huele, mueve de lugar, hala, mete objetos unos dentro de los otros, los apila, los sacude, los desarma, los trata de volver a armar..
Tratará de encaramarse para alcanzar objetos, se esconderá detrás de.., se metera debajo de..hará rodar cosas, las empujará (o al menos lo intentará),
Organizará objeto, tratará de imitar a los adultos: la niña, por ejemplo, calzando los zapatos de mamá y también vistiendo la ropa y usando el maquillaje de su progenitora. El niño, usando destornilladores y herramientas, haciendo como que conduce un auto, dizque afeitándose o haciendo como que lee el periódico.
Episodios hermosos pueden ser escritos en un protagonismo dual con su bebé o niño pequeño. Saque tiempo para caminar con él su infancia. Cuando cumple 9 meses tu bebé hace gala de esa curiosidad y afán exploratorio que lo caracteriza. Hurga, huele, experimenta. Le fascina jugar a las escondidas.
El bebé, al año se entretiene mucho colocando objetos unos dentro de los otros. También le encanta jugar con agua: chapucear en ella, verterla, meter objetos en ella, etc.