Variedades

Cuando los métodos no funcionan

A veces los padres esperan demasiado de un niño dado su nivel de desarrollo, sus circunstancias o ambos aspectos.


A continuación le presentamos algunas estrategias para obtener mejores resultados:
  • Las instrucciones de los padres son demasiado vagas. Las peticiones del tipo "Compórtate" o "Sé un buen niño" no tienen mucho sentido para un pequeño que aún no cumple los 10 años. Especifique lo que quiere que haga su hijo. Dígale "Deja de gritar" o "Devuélvele el camión a Pedro".

  • La tarea es demasiado grande para el niño. Son muy pocos los niños pequeños que entienden el concepto "Limpia tu habitación". Los niños responden mejor a instrucciones como "Recoge los bloques" o "Pon la ropa en la cesta". Si logran realizar varias tareas pequeñas con éxito, se sentirán animados para hacer la próxima.

  • Se espera demasiado del niño. Los niños muy pequeños saben que "no" significa dejar de hacer lo que están haciendo, pero no pueden pensar en otra alternativa si aún tienen la tentación original al alcance de la mano. Por ejemplo, los botones de la videograbadora resultarán muy tentadores para su hijo a menos que le ofrezca otra actividad lejos del equipo.

  • El niño está agotado. No intente dar lecciones de buena conducta a su hijo cuando esté cansado, tenga hambre, esté muy disgustado o tenso. Obtendrá mejores resultados si primero aleja al pequeño de la situación en que se encuentra, le brinda lo que necesita para que recupere sus energías (una siesta, un refrigerio, un abrazo) y luego lo vuelve a intentar.

  • Los padres están agotados. Si está más disgustada que su hijo, no podrá enseñarle nada que sea realmente importante. Tomese un respiro. Si bien los niños aprenderán, y de hecho deberían comprender que los padres tienen respuestas emotivas ante su conducta (la expresión de su rostro, su voz y su conducta son señales que le permiten juzgar la respuesta de los demás ante sus actos), evite perder el control. Tanto usted como su hijo se asustarán con su reacción exagerada. Además, lo más probable es que se arrepienta de lo que dice o hace.


No quieren estar atados a una rutina. Quieren que sus hijos se sientan libres. No establecen límites ni tienen expectativas claras de comportamiento para sus hijos, y tienden a aceptarlos de manera cálida y cariñosa, no importa la conducta de los niños.
  • Trate a sus hijos con respeto. Fomente el díalogo y la comunicación. Exprese su amor. Diga las palabras, "Te quiero". cuantas veces sea necesario.

  • Sea uniforme. No sea permisivo en un momento y estricto en otro. Asegúrese de que todos sigan las reglas. Haga promesas sólo cuando está seguro de poder cumplirlas.


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217681
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América