El mono, el puerco espín, la rata gigante, el pangolín o el antílope enano forman parte de la dieta de los ecuatoguineanos, que combinan estos "manjares" traídos de las selvas locales con otros platos más europeos heredados de los tiempos en que el país subsahariano formaba parte de España.
En los puestos del mercado de Malabo, la capital de Guinea Ecuatorial, se ofrecen ejemplares de estos animales salvajes junto a otros alimentos más propios de las dietas europeas, como las legumbres, la mayor parte de ellos envasados y procedentes de España.
Según explicaron a